La cultura del juego y las apuestas en el innovador mundo de los casinos online

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La era digital ha generado cambios en infinidad de modos y costumbres. Una de las transformaciones más evidentes se ha dado en el área de juegos online, en permanente innovación para lograr mayores niveles de accesibilidad y satisfacción. Cualquier usuario puede empezar a apostar online, obteniendo bonos sin depósito. Esta modalidad permite conocer el mundo de los casinos y las casas de apuestas online, familiarizarse, ensayar y contar con información para tomar decisiones racionales e inteligentes al momento de jugar.

La cultura del juego está muy arraigada en la humanidad. Bien sean los juegos deportivos, de azar, de mesa, de video, las apuestas e infinidad de actividades lúdicas que forman parte de nuestra vida y quehacer cotidiano. Apostar, por ejemplo, es un comportamiento de los seres humanos que data de tiempos inmemoriales. Como testimonio de ello, se han encontrado en todas las civilizaciones antiguas, dados primitivos como descubrimientos arqueológicos.

Griegos y romanos aficionados del juego

Se cree que los abanderados de la antigüedad, en juegos y apuestas, fueron los romanos. En las ruinas de sus ciudades se han encontrado frescos, tablas, dados e infinidad de restos. También la literatura da cuenta de esas manifestaciones en el antiguo Imperio. Los concursos de Gladiadores son conocidos por todas las generaciones. Varias películas y obras literarias se han inspirado en estos eventos extraordinariamente populares en la Antigua Roma.

Además de la lucha cruenta, violenta y sangrienta que se desarrollaba en las arenas, también proliferaban apuestas de diversa índole. Igualmente apostaban los espectadores griegos de los Juegos Olímpicos, con base en el baremo que manejaban sobre el desempeño de los atletas, el público discutía sobre las posibilidades de triunfo de los concursantes y terminaban realizando apuestas en favor de sus favoritos.

Los romanos les dieron otro carácter a estos juegos, le agregaron más espectáculo y más riesgo. Los efectos de este imperio han sido notables, la romanización cultural en la península ibérica fue determinante e incluyó las costumbres de juegos y apuestas tan difundidas en España. Para los romanos la costumbre de apostar estaba tan difundida, que los propios gladiadores usaban sus escudos a modo de ruleta y realizaban apuestas.

La lucha como espectáculo

Las clásicas luchas eran espectáculos que movían multitudes. Constituían una pasión colectiva que paralizaba a una ciudad como en nuestros tiempos lo hace una final de un mundial de fútbol. Aunque la mayoría de los gladiadores perecían en la arena (los más exitosos sobrevivían a lo sumo dos o tres combates) el público amaba la valentía y la fortaleza de quienes luchaban en el circo.

Algunos pocos gladiadores ganaron su libertad en esas lides. En su mayoría, eran esclavos que luchaban con la esperanza de ser liberados, así como romanos muy pobres que peleaban con la esperanza de obtener una compensación monetaria. Sin embargo, también había gladiadores libres y hasta poderosos, como es el caso de Cómodo, hijo del emperador Marco Aurelio, quien entre sus muchas extravagancias llegó a luchar en el circo con los gladiadores.

La pasión romana por los deportes

A los romanos les fascinaban los deportes, por supuesto, la lucha de los gladiadores era su preferida, constituía algo así como el deporte nacional de esos tiempos. Muchos de los eventos estaban financiados por personalidades de gran riqueza que querían ostentar su poder económico. En oportunidades servían para que los emperadores se relacionaran con el pueblo. El público romano, además de pan y circo, clamaba por ver a sus gobernantes, también por derrocarlos, como sucedió en la sublevación en el Hipódromo de Constantinopla en el año 532.

Los romanos se sentían atraídos por el riesgo. Los deportes, en los que la fuerza la valentía y las capacidades como guerreros saltaban a la vista eran sus preferidos, es decir una especie de deportes extremos para la época. Las batallas de gladiadores, las carreras de carros de caballo, el boxeo, las corridas de toro, eran los deportes preferidos. También los juegos de azar, se seguro por la excitación concomitante que producían, gozaban de enorme popularidad.

En permanente evolución, la pasión por el juego continúa

Los tiempos cambian, las sociedades evolucionan, aunque queden rezagos de otras épocas. Los caminos de nuestro pasado hispanorromano condujeron hasta la actualidad. La humanidad ha pasado por infinitos procesos y cambios y en ellos se integran los legados. La pasión por los deportes, que hoy siguen siendo un espectáculo, es parte de ello. Evidentemente en forma diferente, hay regulaciones, entrenamiento, hay técnica y maestría, también mucho dinero.

Algo similar sucede con los juegos de azar, la civilización actual regula los juegos, hay normas, hay campañas para que sea realmente una actividad de entretenimiento y sano disfrute. El enorme avance de los juegos y apuestas online dan prueba de ello. La esencia del entretenimiento sigue presente, solo que, con otros modos marcados por el progreso.

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