La historia del español Pedro Romero de Terreros, el hombre más rico del mundo a mediados del siglo XVIII

Fue el I conde de Regla y el fundador del Nacional Monte de Piedad de las Animas en México. Además de por amasar la mayor fortuna de su tiempo, fue conocido por su extremada caridad, algo que caracterizó a buena parte de su familia.

Pedro Romero de Terreros nació en Cortegana.
Pedro Romero de Terreros./ Foto: macroeconomia.com.mx/

Paula Crespo. La historia de España es una caja llena de sorpresas y de personajes ilustres nacidos en nuestra tierra que apenas hemos oído nombrar alguna vez. En este reportaje nos sumergimos en la biografía de Pedro Romero de Terreros, el hombre que ostentó el título nobiliario de I conde de Regla y que llegó a ser el más rico del mundo en el siglo XVIII. Era natural de Cortegana (Huelva), donde este apellido, originario de Vizcaya y con una estrecha vinculación con América, apareció por primera vez dos siglos antes.

Romero de Terreros nació a principios del siglo XVIII -el 10 de junio de 1710– en el seno de una familia de hidalgos rurales. Era el quinto hijo de José Romero Felipe y Ana Vázquez de Terreros, quienes decidieron que cursara estudios eclesiásticos. Así, desarrolló sus capacidades intelectuales hasta que a los 18 años se marchó a Nueva España, a Santiago de Querétaro, donde se encontraban su tío, el empresario mercantil Juan Vázquez de Terreros, también corteganés, y su hermano Francisco -ahijado de Juan-, instalado allí desde 1708 aproximadamente.

El apellido Terreros apareció en Cortegana en el siglo XVI.
El apellido Terreros es originario de Vizcaya./ Foto: spainonline.com

Precisamente su tío fue el que le pidió a su madre que le dejara viajar hasta el México colonial de la época para ayudarle con sus negocios, como había hecho anteriormente con Francisco y con Alonso Giraldo de Terreros, el hijo de su otra hermana, Isabel. Sin embargo este último no se interesó por los negocios, sino que siguió los derroteros que le marcó su vocación misional franciscana.

Ambos, Alonso y Pedro fueron los Terreros más relevantes de los que se establecieron en América, aunque tomaron caminos totalmente opuestos. En 1728 Pedro ya trabajaba y administraba la finca de su tío, donde amasó su fortuna; mientras que Alonso llegó a ser uno de los misioneros más importantes de la frontera norte de la Corona española en América, un siglo antes de que los invasores angloamericanos descubrieran esta zona como el Lejano Oeste (Far West).

Antigua casa de Pedro Romero de Terreros en México. FOTO: http://el-magico-centro-historico.blogspot.com.es/
Antigua casa de Pedro Romero de Terreros en México. Foto: el-magico-centro-historico.blogspot.com.es

En 1729 Juan Vázquez de Terreros, que fue un hombre piadoso y preocupado por la villa de Cortegana, mandó efectuar un envío de plata labrada indiana para reparar la iglesia del Castillo y la iglesia del Salvador del municipio onubense. Ese envío de 140 kilos de plata, uno de los más importantes de la época de los que se tiene constancia documental, debía efectuarlo Francisco, el hermano de Pedro Romero de Terreros, pero murió en Veracruz cuando embarcaba hacia España, y tuvo que hacerlo el propio Pedro.

Para llegar a conseguir la que se cree la mayor fortuna de la época, este español fue comerciante, financiero, latifundista y minero en las minas de plata de Pachuca y Real Del Monte. Cuando murió su tío en 1735 asumió varios cargos municipales, que le correspondían a éste, de tal forma que en 1742 era alcalde, alférez real y alguacil mayor de la ciudad de Querétaro, así como caballero de la Orden de Calatrava. Fueron estos cargos los que le permitieron conocer que en el poblado de Real del Monte existían grandes vetas de plata, oro y otros minerales.

Iglesia del Divino Salvador de Cortegana, uno de los destinos de la plata de Terreros./FOTO:  andaluciarustica.com
Iglesia del Divino Salvador de Cortegana, uno de los destinos de la plata de Terreros. / Foto: andaluciarustica.com

En 1743 se asoció con José Alejandro Bustamante y Bustillo, quien había conseguido el permiso del conde de Revillagigedo, virrey de la Nueva España, para explotar una veta llamada La Vizcaína. Pedro aportó el capital, de modo que cuando murió Bustamante en 1750 pudo tomar posesión permanente como propietario de esta veta, que fue la única que se explotó durante los últimos 60 años del siglo XVIII y en la que se registraron 900 familias de trabajadores asignados a este yacimiento.

En 1756 se casó en la Ciudad de México con María Antonia de Trebuesto y Dávalos, de 22 años de edad, hija de los Condes de Miravalle, descendientes del emperador Moctezuma II, y de una de las familias más distinguidas de la Nueva España. Con ella tuvo tres hijos: Pedro, Francisco José y José María. 

Recreación de la batalla Cabo de San Vicente, de Antonio Brugada, en la que participó el navío Conde de Regla./FOTO: wikipedia.org
Recreación de la batalla Cabo de San Vicente, de Antonio Brugada, en la que participó el navío Conde de Regla. / Foto: wikipedia.org

Obras de caridad. Gracias a sus ideas y propuestas para promover grandes acciones de índole religiosa, cultural y de beneficencia, y su caridad con los pobres y la Iglesia Católica (especialmente instituciones y colegios franciscanos, así como con las ya mencionadas iglesias de Cortegana, a las que mandó un segundo cargamento de plata), el rey Carlos III le concedió el título nobiliaro de conde. Él mismo escogió el título de conde de Santa María de Regla por la devoción que profesaba a esta advocación mariana, especialmente venerada en el convento agustino de Chipiona y cuya devoción se extendió por diversos lugares de la América española.

También tuvo caridad con la Corona, a la que prestó dinero sin interés y con la que contribuyó a operaciones militares de apoyo a las tropas españolas que colaboraban en la independencia de Estados Unidos. Además regaló a la Armada un buque de guerra con 112 cañones -bautizado como Conde de Regla, alias el Terreros- que entregó en 1786 en La Habana su hijo José María, marqués de San Cristóbal, y que participó en la batalla del cabo San Vicente (1797) -siendo el buque insignia de la escuadra hispano-francesa-, para posteriormente ser dado de baja en Cádiz en 1811. 

La Institución Nacional Monte de Piedad, en la actualidad.
La Institución Nacional Monte de Piedad, en la actualidad.

Pero su obra solidaria y benéfica no terminó ahí. Contribuyó también con el Hospicio de Pobres y en 1775 fundó el Sacro y Real Monte de Piedad de Ánimas, antecedente del actual Nacional Monte de Piedad, que contribuyó a la solución de problemas económicos de muchos habitantes de la Nueva España

Murió en 1781 en su hacienda de San Miguel de Regla, en la localidad de Huasca. Tal y como dispuso en su testamento, sus restos fueron trasladados a Pachuca, donde fue enterrado en el altar mayor de la iglesia del convento colegio de San Francisco, del cual había sido benefactor.

En 2011, cuando se cumplían 300 años de su nacimiento, la institución Nacional Monte de Piedad creó el galardón Pedro Romero de Terreros para distinguir la excelencia de aquellas instituciones de asistencia social que trabajan en materia de salud, educación y solución de problemas sociales.

9 Responses to "La historia del español Pedro Romero de Terreros, el hombre más rico del mundo a mediados del siglo XVIII"

  1. Luis Manuel Sáez   mayo 18, 2014 at 5:08 pm

    Voy a hacerles llegar este artículo a la gente del Monte de Piedad en México, que seguramente conocerán, pero no de la pluma tan insigne de Paula Crespo. Muchas gracias.

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  2. Jose Haro   mayo 28, 2014 at 8:05 pm

    Muy interesante la vida de Pedro Romero de Terreros, y como mexicano tengo un alto valor para este ilustre personaje. Pepe Haro

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  3. martha sacal   noviembre 30, 2015 at 1:21 am

    me interesa la historia dei sr romero de terreros porque soy asesor delmonte de piedad ejecutivo de credito y tengo contacto con la gente todos los dias procuro no ser tan mediocre y platicar sobre el origen de la casa que me da de comer gracias gracias por alludarme

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  4. Usiel Barradas Amaya   junio 15, 2016 at 11:47 pm

    Hola buenas tardes, primero que nada un saludo a todos los que leen mi comentario y quisiera agregar que aunque muy resumido y concreta la nota, es de la mucha información que se encuentra actualmente en internet.
    Tambien me gustaría ponerme en contacto con Luis Manuel Saez por la información de la cual revela tener, ya que es muy de mi interes.
    En cuanto al comentario de Martha sacal, tengo un libro en pdf que se llama “memoria historica del nacional monte de piedad” si aun lo requiere con gusto puedo enviárselo o a cualquier interesado en el tema.
    mi mail de contacto es usiel3528@me.com

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  5. Carmen Guadalupe Payán Monárrez   agosto 17, 2016 at 9:00 pm

    Hello, buen día!!!

    Felicidades por rescatar la historia de nuestros antepasados.
    Me llama la atención que sólo se haga mención de los hijos varones del Conde, si bien es cierto, en aquella época, ellos eran los que continuaban con el linaje. Porque además de Pedro Ramón Mariano, Francisco Javier María Ciriaco y José María Antonino, también María Micaela Gregoria, Juana María Ignacia Josefa, María Antonia Manuela Silveria, María Ignacia Josefa Seferina y María Dolores Josefa Gertrudis fueron sus hijas, aparte de dos abortos.

    Saludos!!!

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  6. Felix López Sánchez   septiembre 20, 2016 at 6:48 am

    Acabo de llegar de un tour por el estado de Hidalgo, y uno de los guías estando en la hacienda de santa María regla comento que Pedro terreros al saber que su hija y su capataz se entendían y que los vio besandose, a ella la degolló y al capataz lo descuartizo. Y aquí se cuenta como todo un señor filántropo y de buen corazon. Entonces cual es la realidad?

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    • ALVARO SANCHEZ OLMO   octubre 17, 2016 at 7:39 pm

      PARA SABER LA REALIDAD, HAY QUE LEER ARTICULOS ESCRITOS POR SUS ADEPTOS QUE LO PONEN DE BUENA PERSONA Y POR LOS NÓ ADEPTOS QUE PONEN LO GRANUJA QUE ERA, CIERTO LO DE QUE REGALABA A MANOS LLENAS, PERO ERA POR ALGO A CAMBIO, DE SU PUEBLO CORTEGANA, NÓ SE PREOCUPÓ NI DE PONERLE EL NOMBRE A NADA DE LO QUE TUVO.

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  7. Jorge Hernández Ochoa   enero 31, 2017 at 10:58 pm

    Los hombres que hacen obras y pasan a la historia, no son santos. Son hombres simplemente.,con todas sus virtudes y defectos. Para unos fue una excelente personas; para otros se dejó llevar pos las debilidades humanas. En todo caso, fue un hombre de su tiempo y su obra permanece a pesar del tiempo. Hoy he dedicado tiempo a conocer parte de su historia, porque debo escribir un artículo para la revista Agora donde colaboro y me ha llamado la atención,la atracción que ejerce el Nacional Monte de Piedad para que la gente, sobre todo en el mes de enero, acuda en demanda de apoyo económico. En verdad, que interesante….

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  8. Maria De Jesus   abril 11, 2017 at 7:53 pm

    También era conocido por el Conde Romerito en el archivo nacional de la Habana dejó 1 testamento que por cierto es el más antiguo lo sé porque mi abuelo paterno lo vio ya que su padre ó sea mi bisabuelo era heredero directo del Conde

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