La innovación de las empresas españolas recupera los niveles previos a la crisis

Tanto los recursos humanos como el gasto destinado a innovación mejoraron su comportamiento en 2015, revirtiendo así la tendencia bajista que venía registrándose desde 2009.

Cámara de Comercio de España. / Foto: Europa Press.
Cámara de Comercio de España. / Foto: Europa Press.

Europa Press. El comportamiento innovador de las empresas españolas ha mejorado en los dos últimos años y ha recuperado el nivel previo a la crisis, según el Índice de Comportamiento Innovador 2015 de la cámara de Comercio de España, que ha aumentado 56 puntos desde 2012, año en el que se registró la cifra más baja desde el inicio de la crisis económica.

En rueda de prensa para presentar este primer índice del Observatorio de Competitividad Empresarial de Innovación, el presidente de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet, ha explicado que la “buena noticia” de la mejora del comportamiento innovador de la economía española está protagonizada por las empresas que “se han convertido en el motor innovador de la economía española” en los últimos tres años.

Bonet ha explicado que la mejora del comportamiento innovador responde al mayor peso relativo de las empresas que aplican innovaciones, especialmente las no tecnológicas, aquellas relativas a mejoras organizativas y de comercialización, así como a la mayor eficiencia en la innovación tecnológica.

En concreto, el peso de las empresas que llevaron a cabo procesos de innovación no tecnológica se incrementó un 15% en 2014, lo que aumenta la base empresarial innovadora, mientras que el de las compañías que realizaron innovación tecnológica apenas creció en el mismo periodo.

La mejora también se explica por el “paulatino repunte” de los recursos humanos y el gasto dedicado a innovación, tras un periodo de evolución “desfavorable” en la última década.

Por su parte, el director del Servicio de Estudios de la Cámara de Comercio de España, Raúl Mínguez, ha detallado que desde el año 2006 el comportamiento ene materia de innovación de la economía española estaba en “franco deterioro” hasta 2012, cuando varió su evolución y empezó a mostrar “síntomas de mejoría” en innovación que “se asienta en 2014 y especialmente para 2015″.

Según las previsiones del observatorio, tanto los recursos humanos como el gasto destinado a innovación mejoraron su comportamiento en 2015, revirtiendo así la tendencia bajista que venía registrándose desde 2009.

Por comunidades autónomas, las regiones más innovadoras de España son País Vasco, Navarra, Madrid y Cataluña, caracterizadas por un ” importante peso” de la industria y los servicios avanzados en sus economías.

Mínguez ha indicado que estas comunidades autónomas más innovadoras presentan una mayor renta per cápita y menor tasa de paro, además tienen más empresas exportadoras y exportan más en términos relativos.

El 28% de las empresas no prevé invertir en innovación en 2016. El observatorio también muestra que la mayoría de las empresas españolas (69%) tiene previsto mantener o incrementar la inversión en innovación este año, frente al 75% de las europeas, mientras que un 28% no contempla realizar inversiones.

Bonet ha advertido que ese porcentaje de empresas que no prevén invertir en innovación es un “problema”, por lo que ha subrayado la importancia de “redoblar los esfuerzos” para sensibilizar sobre la relevancia de la innovación, especialmente entre las pymes.

España, por detrás de los países más adelantados. “España va por debajo de los países más adelantados de la UE”, ha lamentado Bonet, quien ha señalado que los recortes realizados por las administraciones públicas competentes “ha sido importante”, si bien “han reaccionado primero las empresas”.

En este sentido, ha destacado que, a pesar de que “España ha llegado tarde a casi todo” al ser “un país que viene del atraso”, ha tenido un “progreso extraordinario” en los últimos “40 o 50 años” en los que ha mejorado “mucho”. “Hay talento se demuestra cada vez que nos metemos en un charco salimos. Hay que continuar, en vez de acomodarnos, luchar”, ha agregado.

En esta línea, ha insistido en que el gran “salto adelante” de la economía española en la próxima década tiene que venir del desarrollo en innovación e internacionalización de las pymes, tras dejar atrás la crisis, en la que los ajustes “se hacen absolutamente necesarios”.

Ante la “evidencia insuficiencia de apoyo” público, Bonet ha reclamado un aumento del apoyo y de la iniciativa públio-privada en materia de innovación, de la que están “deseosos”, ya que hay “determinantes de ajustes fiscales que perjudican esto”. “”Hay que luchar para mejorar esa cuestión y que las administraciones puedan ayudar a este proceso lo máximo posible”, ha apostillado.

Ayudas a 500 empresas y peticiones al próximo Gobierno. Por ello, ha anunciado que la Cámara de Comercio de España pondrá de nuevo este año en marcha el plan ‘InnoCámaras’, previsiblemente en el mes de septiembre, a través del cual se realizarán 1.000 diagnósticos y se concederán ayudas directas a 500 empresas, con un presupuesto que superará los 11 millones de euros.

Asimismo, la Cámara de Comercio de España propondrá al próximo Gobierno una batería de medidas para mejorar en materia de innovación, como una ventanilla única de la innovación que “informe, armonice y gestione” los trámites referidos a distintos procedimientos administrativos vinculados a programas de apoyo a innovación empresarial con origen en administraciones públicas.

También reclamará el diseño de programas específicos de sensibilización, capacitación y asistencia directa en innovación, principalmente dirigidos a pymes; y garantizar el aprovechamiento y la cofinanciación que se requieren en la iniciativas en materia de I+D+i.

De igual forma, pedirá mayor estímulo de la colaboración para la innovación interempresarial, teniendo en cuenta voluntad tractora de grandes empresas, como la colaboración público-privada; y perfeccionar los incentivos en las ayudas empresariales en I+D+i, sobre todo mediante ayudas fiscales, en lo referido a la ampliación de límites para aplicación reducciones fiscales.

Igualmente, demandarán una simplificación del proceso de emisión de informes vinculantes para reducciones fiscales, un incremento de la cuantía de reducción relacionada con innovación tecnológica; y la limitación de la exigencia de aportación de avales al conceder financiación de proyectos públicos de I+D+i, especialmente para pymes.

El Observatorio de Competitividad Empresarial analizará trimestralmente, además del “objetivo estratégico” de la innovación, otros tres factores claves para la competitividad empresarial, como son la información, la sociedad de la información y las dinámicas empresariales.

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