Los recursos pesqueros en la UE mejoran según un estudio de la Universidad de Santiago de Compostela

La recuperación experimentada obedece a un mayor cumplimiento de las recomendaciones científicas, una mejora en la lucha contra la pesca ilegal, una mayor participación del sector en la toma de decisiones y la progresiva consideración de los aspectos socioeconómicos en la política pesquera europea.

El investigador Sebastián Villasante.
El investigador Sebastián Villasante.

Redacción. El profesor del Departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) Sebastián Villasante y un equipo de investigadores ingleses han publicado en Nature un nuevo estudio que pone de manifiesto que la gestión de los recursos marinos en el Atlántico Norte (Mar Báltico y Mar del Norte) está mostrando una notable mejora en la reducción de la mortalidad pesquera y el incremento de la abundancia de las especies comerciales entre 2001 y 2015. “Sin embargo, estas buenas noticias contrastan con el aún delicado estado de los recursos en el Mediterráneo y en el Mar Negro”, matiza Villasante.

Las mejoras experimentadas obedecen a una serie de factores claves en la gestión pesquera europea que actuaron de forma simultánea, como son un mayor cumplimiento de las recomendaciones científicas efectuadas por los grupos de trabajo del Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES) por parte del Consejo Europeo, una mejora sustancial en la lucha contra la pesca ilegal –no regulada y no reglamentada–, una mayor participación del sector en la toma de decisiones y la progresiva consideración de los aspectos socioeconómicos en la política pesquera europea.

En el artícuo ‘Europe: keep fisheries catches sustainable’ se apunta además que la superación de las cuotas de pesca aprobadas por el Consejo no necesariamente provoca, per se, una situación de sobrepesca por parte de los Estados miembro “dado que es preciso evaluar la evolución de la mortalidad pesquera real y la biomasa reproductora en las pesquerías a través de campañas de evaluación de los stocks”, matiza el investigador de la USC.

Por último, los autores cuestionan la recomendación de la Unión Europea de seguir los modelos de gestión pesquera más avanzados como el de Estados Unidos. “Si bien la comunidad científica considera exitosa la gestión biológica de los recursos en ese país, la dimensión socioeconómica reviste connotaciones totalmente diferentes a las del sector pesquero europeo”, explica Villasante. De hecho, la Magnuson-Stevens Act de 2007 establece que los efectos socioeconómicos solo se tienen en consideración para reducir el volumen de cuotas de pesca de los pescadores, no para incrementarlas. Este factor reviste así particular relevancia “en la medida en que podría afectar sensiblemente la rentabilidad y supervivencia de la industria pesquera, en particular en aquellas zonas como Galicia altamente dependiente de la pesca”, concluye.

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