Agnus Deaton: el Premio Nobel de la Felicidad

Fundamentalmente se le reconoce y admira por sus investigaciones y estudios sobre la pobreza económica en países concretos.

El Nobel Agnus Deaton.
El Nobel Agnus Deaton.

Vicente Vera. Aunque sea muy brevemente me gustaría ofrecer unas pinceladas sobre el perfil académico y humano de este gran estudioso de la ciencia económica desde hace ya algún tiempo, dedicado muy activamente a la investigación y a la docencia llamado Agnus Deaton. Nacido en Edimburgo en 1945, tiene por lo tanto 70 años. Se inició en el mundo académico dando clases en la Universidad de Cambridge hasta 1974 y, posteriormente en Bristol, Inglaterra. Poco después se trasladó a los EEUU donde impartiría clases en la Universidad de Princeton. En 2009 fue nombrado presidente de la American Economic Association, entidad de enorme prestigio entre el colectivo de los economistas norteamericanos, uno de los think tank más relevantes y de mucho peso dentro de la profesión, en su seno militan los economistas de mayor prestigio intelectual que ha tenido el academicismo americano, hablamos de Paul Samuelson, Milton Friedman, Kenneth Arrow, James Tobin y un largo etcétera de economistas muy conocidos a lo largo de la historia, famosos por sus aportaciones intelectuales a la teoría económica y al pensamiento económico.

Deaton lleva cuatro décadas estudiando tanto micro como macroeconomía. Sus interrelaciones y sus diferencias en los diversos análisis económicos que ha realizado en todo este tiempo. Fundamentalmente se le reconoce y admira por sus investigaciones y estudios sobre la pobreza económica en países concretos, como India y algunos del continente africano, las razones del consumo, la desigualdad económica que provoca en el sistema capitalista unas diferencias salariales tan abismales en la pirámide de las retribuciones de una empresa o de algunos sectores determinados. Ha examinado también con minuciosidad las decisiones que impulsan a las familias a consumir. Es una de sus principales contribuciones a la economía de todos los días, su obra Sistema Casi Ideal de Demanda (AIDS), nos explica cómo deciden las familias qué clase y categoría de productos y servicios comprar con los ingresos que perciben mensualmente,cuanto consumen y cuanto ahorran. Aun hoy día, las administraciones públicas de muchos países utilizan dicha herramienta para poder conocer el impacto que produce en las rentas familiares un aumento de los impuestos, por ejemplo una reforma del IVA generalizada para todos los bienes de consumo.

En la actualidad, Agnus Deaton se encuentra inmerso en el estudio de la felicidad entre los ciudadanos y consumidores. Es obvio, que después de unos años en los que Europa y los EEUU han estado aplicando severas políticas de austeridad y de consolidación fiscal, implicando estas medidas una insufrible practica de restricciones presupuestarias en sectores tan universales y necesarios como la educación y la sanidad, en su más amplio sentido. Al final, lo que han producido estas medidas es un deterioro grave y un estado permanente de insatisfacción e infelicidad entre los ciudadanos más desamparados por la crisis y, además, provoca un gran desanimo, sobre todo, en aquellas personas que han sido presa del desempleo y, como consecuencia más inmediata han tenido que enfrentarse al desahucio de sus viviendas por el impago de las hipotecas a los bancos respectivos.

A pesar de todo el despliegue de políticas inspiradas en la austeridad en el entorno de la eurozona, Angus Deaton siempre ha sido defensor de aplicar políticas expansivas de gasto público, introducir políticas de estímulo basadas en el recetario keynesiano, con cautela y sentido común evidentemente. Este diagnóstico ya lo explicó aquí en España cuando fue galardonado con el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento 2011, por lo tanto, ya conocíamos la trayectoria y prestigio de este importante economista. Después de conocer un poco más y mejor la dedicación de Deaton al estudio de la pobreza, de los motivos de las familias para aumentar o disminuir el consumo, de sus estrategias para analizar el comportamiento racional de los consumidores, siempre haciendo equilibrios entre el ahorro y el consumo de bienes y servicios, sería muy útil y un lujo, que en uno de sus próximos trabajos empíricos fuese el estudio de la sociedad española después de la aplicación de las políticas de austeridad y su repercusión negativa en el consumo y en el gasto publico, en el bienestar, en una palabra, de todo un país. Ante las nuevas elecciones generales para el 20 de diciembre, sería un buen regalo de Navidad, conocer la noticia de la incorporación del laureado Premio Nobel al gobierno que salga de las urnas. Al menos que pudiera asesorar técnicamente con sus envidiable habilidad y sensibilidad de investigador social, la interpretación de la situación económica para el ejercicio 2016.

Evidentemente Agnus Deaton tiene publicados varios libros y manuales de economía en los que explica con detalle el contenido y alcance de todas sus herramientas estadísticas y de análisis económico, así como de sus investigaciones pasadas y recientes, tanto en solitario como en colaboración con otros economistas de su entorno académico en los Estados Unidos, en concreto con otro colega y laureado Nobel, Daniel Kahneman y también con Richard Stone. Su último libro publicado se titula The Great Escape, en él narra con una brillante claridad y realismo la dimensión caleidoscópica del conjunto de sus reflexiones y pensamiento económico, siempre relacionado con su bagaje académico en el ámbito de la investigación de la desigualdad y la pobreza en el mundo. Para terminar esta nota cuasi biográfica de Deaton, confieso que me gustaría presenciar algún día, un encuentro entre Deaton y otro gran comunicador y estudioso de la desigualdad bajo el capitalismo, el economista francés, Thomas Piketty. Esto es lo que nos hace falta, que los grandes pensadores inculquen de conocimiento a nuestros políticos y se dediquen a gobernar y no a delinquir y fomentar la corrupción económica. La Ciencia Económica es otra cosa señores políticos.

Para ilustrar musicalmente esta reflexión sobre Agnus Deaton, me ha parecido razonable contar con la voz y el mensaje del inconmensurable Van Morrison, Van the Man. Es una de sus canciones mas señaladas en su etapa americana, Bright side of the Road, perteneciente al álbum Into the Music (1979), mostrando un espíritu de alegría y libertad, nos viene también al pelo para celebrar su reciente cumpleaños, 70 tacos mondos y lirondos. Regresamos al pasado en un modelo DeLorean DMC similar al utilizado por Marty McFly y su querido compañero Doc.

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