Sandra Carrasco: “Para mí el flamenco es un estado sublime que va más allá de la música”

La artista, de voz inconfundible, presenta su álbum ‘Océano’, una recopilación de grandes clásicos “vestidos como nunca”. Se atreve con el tango, el bolero, la bossa nova, sin olvidar sus orígenes flamencos.

La artista onubense Sandra Carrasco actúa este sábado 17 de octubre en Moguer. / Foto: Leo Cobo.
La artista Sandra Carrasco. / Foto: Leo Cobo.

Rosa Mora. Su voz es diferente, también lo es su personalidad y su forma de interpretar la vida. La onubense Sandra Carrasco considera la música como “un medio para conocer a la buena gente, y que te da la oportunidad de detectar a los malos”.

Asimismo, en una entrevista concedida a este medio, se atrevía a definir el flamenco como “un estado sublime que va más allá de la música, un templo con difícil acceso, un tempo, un silencio, un vacío, un quejío, un dolor, una risa, y una pena”.

Tres años después de su debut, Sandra Carrasco vuelve con el álbum ‘Océano’, un trabajo en el que la artista se ha arriesgado a versionar grandes clásicos que beben de estilos tan diversos como el bolero, la bossa nova, el tango, o el flamenco. Así, temas como ‘Resistiré’, ‘Yo vengo a ofrecer mi corazón’, ‘Quizás, quizás, quizás’, ‘Sabor a mí’ o, según nos confiesa, su preferido, ‘Envidia’, renacen de nuevo bajo el prisma de una onubense que también ha querido rendir homenaje a su tierra, incluyendo en el disco la grabación de un fandango de Huelva, dedicado a su familia.

Sandra Carrasco ha presentado su último trabajo, 'Océano'.
Sandra Carrasco ha presentado su último trabajo, ‘Océano’.

Hemos tenido la oportunidad de conversar pausadamente con Sandra Carrasco.

– Sacas tu segundo disco ‘Océano’, ¿qué has querido transmitir con este álbum?
– A priori nunca pensé transmitir nada con este disco. No soy de tener una premeditación para transmitir algo en concreto y, si la tuviera, no serviría de much, pues luego cada oído escucha, y se siente atraído y cautivado por cosas bien diferentes. Yo hice ese disco así, sencillamente, porque era lo que en ese momento quería hacer, quise cantar versiones y quería que estuvieran grabadas en directo, a lo americano. La tercera cosa que tenía muy clara era homenajear a todas esas grandes canciones que nos han acompañado desde pequeños.

– Hay quien dice que querías “cambiar de aires” con este disco…
– Renovarse o morir ¿quien no quiere cambiar de aires por Dios? Cambiemos de aire siempre que podamos…

– ¿Algún tema especial de todos los incluidos?
– Hay muchos temas especiales, pero si tuviera que destacar uno lo haría citando ‘Envidia’ por la carga emocional y significativa que tiene para mí desde el principio, conociendo a su vez a mi admirado José Feliciano.

El tema 'Envidia' es uno de los favoritos de la artista./Foto: Leo Cobo.
El tema ‘Envidia’ es uno de los favoritos de la artista./Foto: Leo Cobo.

– Tus raíces son flamencas pero siempre has mostrado también interés por otros estilos…
– Sí, el flamenco creo que lo conozco, y aunque no sepa cantar muchos palos eso no significa que no lo conozca. Sé perfectamente que la palabra flamenco es mentira, la verdad es cantar bien, tocar bien y bailar bien. Bien significa transmitiendo. Partiendo de ahí me gusta escuchar, leer y saber cosas desconocidas y que me atraen, como por ejemplo, la música brasileña.

– Para muchos artistas el flamenco es algo más que un género musical, ¿qué es para ti?
– Para mí el flamenco es un estado sublime que va más allá de la música. Es un templo con difícil acceso, un tempo, un silencio, un vacío, un quejío, un dolor, una risa y una pena… Es la expresión máxima que tenemos los andaluces, y es el as mejor guardado detrás de la manga que quien tenga la suerte de tener, tiene. Flamenco, o lo eres desde que naces sin saber si quiera que lo eres, o no lo eres.

En 'Océano', Carrasco versiona grandes clásicos. /Foto: Leo Cobo.
En ‘Océano’, Carrasco versiona grandes clásicos. /Foto: Leo Cobo.

– Desde hace años eres una artista de reconocido talento a nivel nacional, pero ¿qué recuerdos se te vienen a la cabeza cuando echas la vista atrás? ¿Cómo fueron tus comienzos?
– No es que eche la vista atrás, es que siempre tengo la sensación de tener presente de dónde vengo. Cada vez que nos piden una biografía la releo, me encanta recordar a los talentosos maestros que traté, que tanto me enseñaron, y que tanto echo de menos. No recuerdo ni siquiera que fuera una decisión, creo que fue algo tan natural como crecer o caminar. Mis comienzos fueron preciosos, rodeada en mi tierra de gente que me quiere, y quiere lo mejor para mí. Fuera de la jungla todo es un cuento de hadas.

– ¿Qué música escucha Sandra Carrasco? ¿De quién recibes influencias?
– Escucho todo tipo de música buena, da igual su procedencia, su nomenclatura, su ficticia bandera… Escucho a buenos músicos, investigo, me enseñan amigos muchas cosas que desconozco, y me hago fan absoluta si algo me da en el botón de la transmisión y la inspiración. Me gusta lo bueno, sobre todo, considero que la música es un medio para conocer a la buena gente, que te da la oportunidad de detectar a los malos. Mi marido es una gran influencia, es el mejor músico que conozco, por excelencia y con total seguridad.

En el concierto de Moguer, Sandra Carrasco estará acompañada por Melón Jiménez y José María Cortina. /Foto: Leo Cobo.
En el concierto de Moguer, Sandra Carrasco estará acompañada por Melón Jiménez y José María Cortina. /Foto: Leo Cobo.

– ¿Le das más importancia a la letra o a la música?
– Mucho más difícil es hacer una letra buena que una música buena, pero ambas cosas son los ingredientes esenciales para que una pieza sea el plato divino. No subestimo ninguna de las dos, una puede vivir sin la otra pero cuando conviven tienen que ser como la uña y el dedo, como la noche y la luna, tienen que ser como el cielo y la tierra.

– Has tenido la oportunidad de compartir escenarios con grandes músicos, ¿con qué experiencias te quedas?
– Me quedo con las enseñanzas que me han transmitido. Han sido maestros de los que he observado hasta su forma de caminar y de comunicar en una conversación de tú a tú en una mesa almorzando.

– Y mirando al futuro, ¿en qué proyectos te encuentras trabajando en estos momentos? ¿Retos pendientes?
– Mis retos son sencillos, el primero está en mi casa, en mi zona de estudio y de convivencia diaria conmigo misma, con la música que quiero aprender, con el idioma en el que quiero ahora cantar, con las cosas que quiero leer para saber un ‘pelín’ más. Mi reto es la salud y la dicha, encontrar una estrella dentro de mí que me permita estar lo suficientemente tranquila como para luego subirme a un escenario y no engañar a nadie que pagó su entrada.

– Sabemos del proyecto en el que estás participando de atención hospitalaria musical a pacientes y familiares ‘Música en vena’, ¿Cómo surge y qué te está aportando?
– Este bendito proyecto me lo dio conocer un amigo músico al que quiero mucho. Me propuso que probara, que hacían falta cantantes y músicos para la asociación. Fui, y fue la mejor decisión que tomé en este último tiempo de mi vida, me da lo que nada nunca me dio, ni nada, hasta el momento, puede darme. Me hace aterrizar a la verdad verdadera de la vida, valorando cada respirar y cada cosa que soy gracias a Dios y a la existencia. Me hace tener empatía con la persona hospitalizada y me hace comprender que soy y somos mortales, a los que nos persigue la muerte. He visto el poder de la música como medio de sanación y veo cómo ese público que lucha por lo más valioso que tenemos que es la vida, se sana con cada historia que voy a contarle, por lo tanto, es el público más agradecido de todos. Sin haber pagado para ir a escucharte, valoran que tú, de manera altruista, fuiste a cantarles invirtiendo tu tiempo en estar juntos a ellos y sus inevitables claves y máquinas que les mantiene vivos.

-Muchas gracias. 

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