Cae el clan de ‘los bigotes’ en la Cañada Real

Tras las actuaciones llevadas a cabo por la Policía sólo quedan activas dos organizaciones dedicadas al tráfico de drogas en la zona.

Material incautado en las últimas operaciones de la Policía en la Cañada Real.
Material incautado en las últimas operaciones de la Policía en la Cañada Real.

Europa Press. La Policía Nacional ha desmantelado recientemente cinco puntos de venta de cocaína y heroína en la Cañada Real Galiana y ha detenido a 17 personas del ‘clan de los bigotes’, por lo que sólo quedan activos dos organizaciones dedicadas al tráfico de drogas en el vía pecuaria.

Así lo han destacado la delegada del Gobierno en Madrid, Concepción Dancausa, y el jefe superior de la Policía de Madrid, Alfonso José Fernández Díez, en una rueda de prensa, en la que han recordado que con estas son 99 operaciones por droga que desmantela la Policía en Madrid en lo que va de año, seis de ellas en la Cañada. En total, se ha detenido a 482 personas, 34 en la Cañada.

En la última intervención, la investigación se centró en cuatro hermanos del ‘clan de los bigotes’ junto a sus respectivas mujeres, ya que dirigían directamente la venta de la droga en distintos puntos habilitados en tres parcelas de la Cañada, que estaban abiertas las 24 horas del día. Dos de estos puntos, fortificados cual búnkeres, vendían de día y otro por la noche.

Todos los lugares eran custodiados por los conocidos ‘machacas’ -nueve de ellos fueron detenidos-, que vigilaban continuamente y ‘daban el agua’ ante una eventual intervención policial. De hecho, en esta última los detenidos consiguieron destruir parte de la droga, pero otra parte fue rescatada del interior de juguetes de niños, donde la escondían, están han detallado los mandos policiales.

Algunos de los arrestados -las dos mujeres- tienen antecedentes por haber vendido droga en el antiguo poblado marginal de Las Mimbreras y algunos también están emparentados con otros conocidos clanes de la Cañada como los Fernández Fernández. Los cuatro hombres tenían antecedentes pero por otros delitos menores.

Precisamente, esta operación fue complicada porque los cuatro hombres no tenían antecedentes, “por lo que se sentían seguros y eran peligrosos”, ha afirmado el jefe superior.

Con toda la información obtenida solicitaron al Juzgado la correspondiente entrada y registro en las mencionadas parcelas ejecutándose de manera simultánea. Por ello, después de una ardua investigación y localización de las fincas en cuestión la Policía desplegó a agentes de la Unidad de Intervención Policial, el Grupo de Operaciones Especiales (GEO), el grupo técnico y los guías caninos de la comisaría de Vallecas.

No obstante, no les resultó nada fácil acceder a las viviendas ubicadas en la Cañada Real debido a la orografía del terreno y las especiales características del poblado. A todo ello hubo que sumar las altas medidas de seguridad del que disponía cada vivienda, “verdaderos fortines para impedir de forma rápida la entrada de la Policía y así poderse deshacer de la droga en un corto espacio de tiempo”, han indicado.

De hecho, la Policía tiene constancia de que parte de la droga fue destruida antes de llegar. La primera intervención correspondió a los GEO, que entraron por los tejados de las casas bunkerizadas. Luego accedieron el resto de unidades y la Policía Judicial, que ejecutó los registros.

Las ‘fortalezas’ tenían puertas blindadas y dobles accesos, con unas ventanas en las que las mujeres expedían las sustancias estupefacientes.

Una vez arrestados todos los miembros del clan y sus ayudantes se llevaron a cabo los registros, incautándose de más de un kilogramo de cocaína y medio de heroína e interviniendo dos pistolas y dos escopetas con su correspondiente munición, 17.000 euros en efectivo y multitud de joyas.

Todos los detenidos fueron puestos a disposición judicial. Los hermanos y sus mujeres están en prisión preventiva, mientras que los ‘machacas’ han quedado en libertad a la espera de juicio.

“La Policía no va a cejar en su intento de limpiar completamente, aportando las pruebas oportunas, los puntos de venta de drogas”, ha añadido el jefe superior de la Policía, que ha destacado que un punto de droga es importante “no sólo cuando un grupo se dedica al tráfico pequeño de drogasa, sino cuando proporcionan droga a grupos de entidades superiores”, como era este caso.

Ante el riesgo que la presión policial en la antigua vía pecuaria desplace la venta de drogas a otros puntos, Fernández Díez ha asegurado que están manteniendo una “coordinación constante con otras provincias e inmediaciones de Madrid”.

“Como ha apuntado la delegada, hay muchas dificultades. Es un núcleo muy cerrado. La Policía Nacional va a estar permanentemente comprometida con esta zona y hay que lograr investigaciones más eficaces y de mayor calidad. Luego viene un incesante trabajo”, ha añadido.

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