El 70,4% de los españoles conoce los alimentos transgénicos y sube en siete puntos los que evitan su consumo

Según un estudio, a medida que aumenta el nivel de estudios, también aumenta la resistencia al consumo de alimentos modificados genéticamente.

Los usuarios conocen cada vez mejor los productos transgénicos. / Foto: Greenpeace
Los usuarios conocen cada vez mejor los productos transgénicos. / Foto: Greenpeace

Europa Press. El 70,4 por ciento de los ciudadanos declara que tiene algún tipo de información sobre alimentos transgénicos al tiempo que ha aumentado en siete puntos el porcentaje de ciudadanos que evita su consumo, hasta el 54,9 por ciento.

Además, según el Índice de Opinión Pública realizado por el instituto de investigación social, de mercado y opinión Simple Lógica, ha aumentado en más de diez puntos en los últimos siete años el número de ciudadanos que, tras oír hablar de estos alimentos, se fija en si estos son transgénicos o no a la hora de la compra.

En total, el 70,4 por ciento de los ciudadanos ha escuchado hablar sobre los alimentos modificados genéticamente frente al 29,6 por ciento que no los conocen. Las cifras representan dos puntos más que en el febrero de 2008, cuando el 68,7 por ciento de los ciudadanos había oído hablar de ellos frente al 31 por ciento de quienes los desconocían.

De la encuesta se deduce que estos porcentajes van asociados al sexo, edad y nivel de estudios. En concreto, quienes declaran tener algún tipo de información de transgénicos, son un 75,3 por ciento entre los hombres frente al 65,6 por ciento de mujeres, muy parecido al estudio realizado hace siete años.

En cuanto a la edad, el 58,7 por ciento de los mayores de 65 años ha oído hablar de los transgénicos, cinco puntos más que en la anterior encuesta. Por su parte, el 74,5 por ciento del grupo de edad comprendido entre 18 y 24 años ha oído hablar de transgénicos. El grupo de edad con mayor conocimiento del asunto es el de 45 a 54 años de edad, donde el porcentaje llega al 75,6 por ciento.

Respecto al nivel de estudios, el 92,2 por ciento de los universitarios conoce los alimentos transgénicos, seguido por el 76,6 por ciento de quienes tienen estudios secundarios y el 49 por ciento de quienes tienen estudios primarios.

Por comunidades autónomas, Cataluña lidera, con un 79,2 por ciento el grupo de ciudadanos que ha oído hablar de los alimentos transgénicos, unos 24 puntos más que Andalucía, que con el 55,3 por ciento se sitúa en el último lugar.

A Cataluña le sigue en conocimiento sobre alimentos transgénicos Galicia, con un 74 por ciento de ciudadanos; Madrid, con un 73,4 por ciento; Comunidad Valenciana, con el 72,7 por ciento. En el lado opuesto el penúltimo puesto está Castilla y León, con el 69,1 por ciento de ciudadanos que han oído hablar sobre estos alimentos.

La encuesta analiza también cómo se traduce el conocimiento de estos productos con la intención de compra y revela que en estos siete años ha crecido “apreciablemente” la proporción de quienes declaran que en el momento de la compra se fija si los alimentos son transgénicos.

En el colectivo de quienes han oído hablar del asunto, uno de cada tres, el 38,1 por ciento se fijan en el momento de comprar en si los alimentos son o no transgénicos, diez puntos más que hace siete años.

Sin embargo, de los jóvenes de entre 18 y 24 años de edad solo el 26,9 por ciento se fija en el momento de la compra si los alimentos son o no transgénicos, un porcentaje “significativamente inferior” al que se registra entre los demás grupos de edad. Con todo, el porcentaje es casi ocho puntos mayor que en el estudio de 2008.

Por sexos, el 62,6 por ciento no se fija en si están o no modificados los alimentos al comprarlos frente al 62,6 por ciento en los hombres. Por edades, quienes más se fijan a la hora de comprar son los comprendidos entre 25 y 34 años, con un 42,4%; seguidos de los de entre 55 y 64 años de edad, con un 40,8 por ciento; los que tienen 65 años o más, con un 40,1 por ciento y, en la cola, los que tienen entre 45 y 54 años de edad, de los que se fijan en la compra el 35,6 por ciento.

También en este caso el nivel de estudios es la variable más asociada “directamente” a las diferencias de comportamiento en el momento de la compra. Así, de quienes tienen estudios primarios se fija el 30,7 por ciento; cinco puntos menos que quienes tienen estudios secundarios, con el 35,8 por ciento. Aquellos con estudios universitarios tienen en cuenta este factor en el 45,4 por ciento.

Por comunidades autónomas, el porcentaje de quienes comprueban si los alimentos que compran son transgénicos con Madrid, el 42 por ciento; Castilla y León, 41,3 por ciento; Galicia, 41,1 por ciento. Frente a estas, el porcentaje es “apreciablemente inferior” en Comunidad Valenciana, 34,5 por ciento; Andalucía, 34,8 por ciento; y Cataluña, 34,9 por ciento.

Respecto a 2008, de acuerdo con el informe, se ha incrementado “apreciablemente” quienes declaran evitar el consumo de alimentos transgénicos, que llega al 54,9 por ciento, siete puntos más que hace siete años.

En este caso, “tampoco” son significativas las diferencias entre hombres y mujeres, pero sí en base a su edad, ya que es “significativamente inferior” entre los de 18 a 24 años, con un 33,6 por ciento y casi del doble entre los de 55 a 64 años de edad, con un 63,3 por ciento.

A medida que aumenta el nivel de estudios, también aumenta la resistencia al consumo de transgénicos. De hecho, quienes tienen estudios primarios o inferiores representa un 42,9 por ciento entre quienes evitan el consumo de estos productos, frente al 56,1 por ciento de los que tienen estudios superiores y del 57,8 por ciento entre los que tienen estudios universitarios.

Finalmente, el estudio de Simple Lógica destaca como en la Comunidad Valenciana el porcentaje de quienes evitan el consumo de transgénicos es significativamente inferior, el 45,2 pro ciento frente al resto de comunidades, donde la media es de 55,2 por ciento o frente a Madrid, con un 57,6 por ciento.

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