Josep Plá y las jirafas keynesianas

Si nos preocupa el bienestar de las jirafas, no debemos pasar por alto los sufrimientos de las de cuellos más cortos, que están muertas de hambre.

Jirafas.
Jirafas.

Vicente Vera Esteve. Decía Juan Benet en su delicioso libro Trece fábulas y media y Fábula decimocuarta poniendo en boca de uno de los personajes de su primera fábula: “Vete al mercado -le dijo el comerciante a su criado- y compra mi destino. Estoy seguro de que será fácil encontrarlo. Pero no te dejes engañar, no pagues más de lo que vale. ¿Cuánto he de pagar?, preguntó el criado. Lo mismo que para los demás. Mira a cómo está el destino de los demás y paga lo mismo por el mío”. Seguro que hoy todos nos preguntaríamos lo mismo que este comerciante, y más entrando en un proceso electoral lleno de incógnitas, dudas e incertidumbres. Cualquiera de nosotros estaría deseando poder, no ya comprar, pero sí averiguar con antelación el futuro de nuestro país. Esta es la esencia de la economía, la imposibilidad de predecir el futuro con absoluta certeza. Esto ya es cosa de la providencia.

Recientemente se ha entregado el Premio Cervantes 2015 a uno de nuestros más célebres autores contemporáneos, Juan Goytisolo, pronunciando un breve y conciso discurso demostrando su habilidad y sagacidad dialéctica, y utilizando un término que ha puesto de moda, “cervantear” o resistirse a las injusticias; tan de moda hoy en día por haberse hallado los restos de Don Miguel de Cervantes y crearse unas expectativas de cierto tirón económico en cuanto a la promoción turística del barrio cervantino de las Letras. Pero también podemos cervantear en el seno del mundo de las nuevas tecnologías donde nos encontramos también con una herramienta muy útil para las empresas, y en estos momentos de fuerte proceso globalizador, salen a escena las tecnologías de las lenguas. Como lo oyen, se trata de un seminario próximo a celebrar en tierras de Euskadi, una de las comunidades más dinámicas en intensidad innovadora y en el que se van a analizar las posibles aplicaciones de las Tecnologías de la Lengua aplicadas a la Fabricación Avanzada, Energía, Salud y Turismo y de paso impulsar la creación de ideas y proyectos relacionados con estas temáticas. Es una iniciativa ciertamente novedosa y muy útil para aquellas empresas que se mueven en un entorno muy cercano al mundo de la investigación y el desarrollo tecnológico, es asimismo una forma de anticiparse al futuro que se nos viene encima, lo que decíamos al principio con la compra del destino. También es una prueba más de la comunión existente entre la economía y la literatura.

Y la prueba más evidente de esta ligazón entre la ciencia lúgubre y las letras la podemos observar en la vastísima obra literaria y periodística del ampurdanés Josep Plá. Sabemos de su interés y relación con los temas económicos, tenía buenos amigos economistas, Joan Sardá, Fabián Estapé, etc., que le mantenían bien documentado sobre asuntos como la peseta, el bienestar económico y la estabilidad de la moneda. Era un liberal a fuer de keynesiano. Viviendo momentos preelectorales ofrecemos una receta muy de Plá: “Si algún día se encuentran con un orador que les garantice la felicidad, el bienestar, la solución de todos los problemas gratis; si algún día se encuentran con algún cura laico, de dulce palabrarería… hagan caso: abróchense la americana y tomen las de Villadiego lo más deprisa posible”. Plá siempre hizo gala de una excelente conciencia económica y siempre que podía la dejaba caer en sus escritos de viajes y costumbres sobre la sociedad española y catalana.

Para ir concluyendo diremos con la misma conciencia económica que nos motiva como a Josep Plá, a pesar de la anunciada bonanza económica que se nos vaticina para los próximos ejercicios 2016-2018, volvemos a crecer, mayor consumo e inversión pero la variable que no sigue esa misma tendencia es la creación de empleo. Es un enigma para todo economista o servicio de estudios no poder dar con la piedra filosofal que consiga bajar drásticamente a medio plazo las cifras de paro. Circulan algunos estudios sobre esta lacra del paro en los que se argumenta que posiblemente no se están creando puestos de trabajo con las mismas características que antaño. Hoy se demandan empleos relacionados con las nuevas tecnologías en su más amplio sentido. Por ello, aunque la economía se recupere, el problema del paro seguirá sin resolver en tanto en cuanto no se forme mejor y en una dirección sustentada en objetivos de I+D. Este alto nivel de desempleo y salarios devaluados acompasados por la estructura de los minijobs, acentuará una mayor desigualdad en la sociedad, ya se ha dicho que esta crisis ha acabado con la clase media, nos apoyamos en la tesis de Marco Revelli, un científico social italiano que ha publicado un librito titulado La lucha de clases existe… ¡y la han ganado los ricos! Es un ensayo muy ilustrativo sobre los hechos sociales después de la batalla de la recesión, que según vaticinan algunos observatorios económicos se acaba, en dicho ensayo encontramos una alusión, una conocida fábula publicada en sus Ensayos de Persuasión, al economista J.M. Keynes. Muy didáctica sobre la actual situación social. “Cuando el objetivo de la vida es alimentarse de las hojas de las ramas hasta la máxima altura posible, la forma más verosímil de lograrlo es permitir que las jirafas que tengan el cuello más largo dejen morir de hambre a las que tienen el cuello más corto. Si nos preocupa el bienestar de las jirafas, no debemos pasar por alto los sufrimientos de las de cuellos más cortos, que están muertas de hambre, o las dulces hojas que caen al suelo y son pisoteadas en la lucha”.

Se cumplen 50 años de una de las canciones más emblemáticas del grupo británico The Who, My Generation. Por esta circunstancia y por el nuevo cambio generacional que se ha producido en los nuevos tiempos de la política en España, confiando en una serena y eficiente regeneración política en nuestro país.

 También puedes seguir a Vicente Vera en www.quemarropa.com

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