Innovar para crecer

Para superar esa tendencia suave de crecimiento debemos concienciarnos y presionar a los futuros padres de la patria para elaborar una hoja de ruta con programas de innovación y de desarrollo tecnológico.

Cubo de Rubik.
Cubo de Rubik.

Vicente Vera Esteve. En el último post hacía hincapié en la necesidad de exportar para aliviar la caída de las ventas en el mercado nacional. Es necesario que las empresas salgan al exterior para ofertar sus bienes y servicios, de este modo se podría romper con la rutina del descenso en las cifras de ventas de las empresas. La devaluación salarial encubierta ha permitido que los productos manufacturados en España sean más competitivos, con la ayuda, gracias a Mario Draghi, evidente de una devaluación del euro en los mercados internacionales, casi acercándose a la paridad con el dólar. Hace unos días el gobernador del Banco de España apelaba al patriotismo, a la defensa a ultranza de lo fabricado y producido en España. El problema está en las dificultades económicas que existen todavía en el interior. Mucho paro y rentas salariales muy bajas que no hacen factible la compra de manufacturas de calidad fabricadas por empresas españolas. Como digo, apelamos al fomento de la exportación, pero es muy necesario que se inicie un proceso de inversión publica y privada en innovación, en I+D. Ningún gobierno ha de tolerar que no se nos considere un país innovador, éste es uno de los secretos de una economía de éxito. Si queremos estar cerca de los países de nuestro entorno económico, es urgente que tanto este gobierno como el próximo que salga de las elecciones de noviembre, ha de terner como objetivo incentivar y estimular el crecimiento de la innovación. Esta inversión es garantía de creación de nuevas empresas, las start up, que permitirá la creación de nuevos empleos, sobre todo la contratación de personal cualificado.

Ha llegado el momento de abandonar viejos y caducos prejuicio, recuperar el control y dinamismo de nuestra economía. Hace unos día y desde el FMI se nos ha lanzado el mensaje que será muy difícil que volvamos a recuperar los ritmos de crecimiento económico anteriores a 2008. Esta conclusión de uno de los informes periódicos del FMI nos lo pone más difícil. Para superar esa tendencia suave de crecimiento debemos concienciarnos y presionar a los futuros padres de la patria para elaborar una hoja de ruta con programas de innovación y de desarrollo tecnológico, es la única tabla salvación que nos queda, una última oportunidad. La exportación ha de ser un complemento, un segundo pilar que estimule la economía en términos de competitividad, pero la búsqueda de una salida a través de la tecnología y la manufactura ha de ser el leit motiv de la economía española que nos lleve hacia una economía más competitiva y dirigida hacia el conocimiento.

Hemos comprobado durante estos meses de 2015, que los alemanes están muy satisfechos con los resultados de la política económica aplicada en España, las políticas de austeridad han conseguido-menos mal- avances importantes en la senda de la recuperación. Pero de ahora en adelante lo que queremos los españoles es crecer, crear trabajo para todos. Que los investigadores que se han ido al exilio forzoso, regresen para contribuir a hacer más grande la ciencia y la innovación en España. Podemos echar un vistazo a la red de institutos y centros tecnológicos que están repartidos por toda la Republica Federal de Alemania. Convendría que diéramos un vistazo y nos empapáramos del modelo alemán de innovación, liderado fundamentalmente por los institutos Fraunhofer, con más de 67 centros de investigación patentando más de 500 innovaciones al año y ayudando a unas 8.000 empresas. Este ha de ser el cambio de modelo productivo de los próximos años en España. Este modelo es el único que nos proporcionará más empleo y más riqueza económica, vía más renta disponible para todos los ciudadanos. Tenemos que olvidar la corrupción, castigar a todo aquel que ha dilapidado o malversado recursos públicos. Mayor fiscalización de los presupuestos. La austeridad que ha sufrido el pueblo español ha de servir para cambiar el ciclo económico. Gozamos de tipos de interés muy bajos, el precio del petróleo sigue en un buen nivel, el euro está casi paritario con el dólar. Es necesaria una óptima política económica de crecimiento, que permitirá también enjugar las cifras de déficit y de deuda. Pero simultáneamente ir construyendo una nueva economía productiva. Acoso a la economía informal, subterránea, clandestina, sumergida, o como la queramos llamar. Votaremos a quienes nos garantice un proceso político sin mentiras.

Como acto prioritario, una reconstrucción de la economía de este país, una regeneración democrática y económica. España tiene capacidad y recursos humanos más que suficientes para acometer este precioso reto, también complejo, pero emocionante. Si hemos sufrido la austeridad y los recortes, ahora toca trabajar para recuperar lo perdido. Si Alemania pudo levantar un país destruido por las bombas, nosotros tenemos que demostrar a Merkel y a todos los miembros de la Comisión Europea y la Eurozona que sabemos reconducir nuestra economía. Eso sí, en este proyecto no caben los mangantes, los vividores y los que se acercan a la política como buscadores de rentas y estropicios en coalición con los bancos. Estos deberán apoyar los programas de estabilización y reconstrucción de este país. En el 59, y con el Plan de Estabilización, los Planes de Desarrollo España salio hacia adelante y todavía se vivía bajo un estado franquista. Ahora con libertad de pensamiento y miembros de pleno derecho de la Unión Europea, hay que apoyar a este gran país.

Para aquellos que quieran saber más de innovación real y de estadísticas, consulten el documento Regional Innovation Scoreboard publicado por la Comisión Europea. En dicho informe podemos comprobar cómo el País Vasco y la Comunidad Foral de Navarra gozan de unos ratios envidiables en los temas de I+D aquí propuestos. Se tiene que provocar el efecto mancha de aceite que ya estudió el insigne economista y Premio Nobel, Gunnar Myrdal, estudioso e investigador de la teoría del desarrollo y subdesarrollo económico.

No puedo dejar de contar en esta ocasión con dos grandes figuras de la canción, de la sensibilidad y del saber hacer artístico. Con ellos hemos disfrutado, reflexionado y recuperado momentos olvidados. Ambos están de plena actualidad por estar celebrando su centenario. Todavía hoy nos continuamos emocionando: Billie Holiday y Frank Sinatra.

 También puedes seguir a Vicente Vera en www.quemarropa.com

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