Una exposición muestra el camino recorrido por el Santo Grial desde Jerusalén a Valencia

La copa que supuestamente fue utilizada por Jesucristo en la Última Cena pasó por diversos avatares hasta que llegó el 18 de marzo de 1437 a la catedral de la ciudad levantina.

Inauguración de la exposición en torno al Santo Grial. / Foto: Ayuntamiento de Valencia.
Inauguración de la exposición en torno al Santo Grial. / Foto: Ayuntamiento de Valencia.

Redacción. El Museo del Almudín, en Valencia, acoge desde el pasado 24 de marzo la exposición ‘Els Camins del Grial’, una muestra inédita que permite descubrir, de forma atractiva y rigurosa, la trayectoria seguida por el Santo Cáliz desde la celebración de la Última Cena hasta su llegada a Valencia en el siglo XV.

La inauguración de la exposición, comisariada por el catedrático de Historia Medieval José Hinojosa y que estará abierta al público hasta el 4 de junio, contó con la presencia de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, así como del arzobispo de la ciudad, Antonio Cañizares.

Se trata de la primera muestra dedicada a uno de los objetos de culto que ha propiciado una mayor producción literaria, musical y artística. ‘Els Camins del Grial’ recoge la trayectoria seguida por el Santo Cáliz desde el momento de la Santa Cena en Jerusalén, hasta su llegada a la catedral de Valencia el 18 de marzo de 1437, en el relicario de los Reyes de Aragón.

Pero, además, la muestra supone la antesala de la celebración, este 2015, del primer Año Santo Jubilar en Valencia, tal como ha establecido la Santa Sede para conmemorar la custodia, por parte de la ciudad, de la copa que, según señala la tradición, fue la utilizada por Jesucristo en la Última Cena.

Esta iniciativa forma parte de la campaña de promoción de Valencia como ‘Ciudad del Grial’, en la que ya se han llevado a cabo algunas acciones, como el Congreso Internacional celebrado en 2008, o la publicación titulada Valencia, Ciudad del grial, ambos de reconocido nivel científico.

Contenido de la muestra. La exposición se articula en tres grandes áreas temáticas: “De Jerusalén a Valencia”, “Las reliquias”, y una tercera dedicada a la plasmación del Grial en el mundo moderno y en el arte.

El primer bloque se divide en varios apartados específicos dedicados a La Santa Cena, el Santo Cáliz en Roma, el Santo Cáliz en Huesca, el Santo Cáliz en los Pirineos, el Grial en los siglos medievales, el Santo Cáliz en Zaragoza, el Santo Cáliz en Barcelona, y el Santo Cáliz en Valencia.

El segundo bloque está dedicado al mundo de las “reliquias”, considerando el Santo Cáliz la culminación de todas ellas. Aquí se dedica un apartado al relicario de la Catedral de Valencia, otra al Santo Cáliz como elemento central de la Exposición, y un tercero sobre las tipologías de los cálices a lo largo de la historia.

Finalmente, el tercer bloque versa sobre la historia del Santo Grial en los tiempos modernos, haciendo hincapié en las repercusiones que tuvo en el arte de la época, a partir del Renacimiento y la pintura de los Maçip (Vicente Maçip y su hijo Juan de Juanes).

Todas las secciones de la exposición están ilustradas por una amplia tipología de piezas seleccionadas (orfebrería, pintura, documentos, música…). Además, se reserva un apartado específico a hecho de que la leyenda del Santo Grial sirviera de inspiración al compositor Richard Wagner para componer su ópera “Parsifal”.

Documentación e historia. La base científica del contenido de la muestra procede de dos fuentes: la que se basa en tradiciones y leyendas, y una segunda a partir de San Juan de la Peña (siglo XIV), con documentación escrita.

Valencia alberga el Santo Cáliz desde hace 578 años. El 18 de marzo de 1437 ingresaba en la catedral de Valencia el relicario de los Reyes de Aragón, en el que desde 1399 figuraba el Santo Cáliz de la Última Cena, conservado por entonces en el monasterio pirenaico de San Juan de la Peña. El Santo Cáliz quedó depositado en la Catedral de Valencia por orden de Alfonso el Magnánimo.

Fue conservado y venerado durante siglos entre las reliquias de la Catedral, y hasta el siglo XVIII se utilizó para contener la forma consagrada en el “monumento” del Jueves Santo.

Durante la guerra de la Independencia, entre 1809 y 1813, fue llevado por Alicante e Ibiza hasta Palma de Mallorca, huyendo de los invasores napoleónicos.

En el año 1916, fue finalmente instalado en la antigua Sala Capitular, habilitada como Capilla del Santo Cáliz. Pasó por diversos avatares durante la Guerra Civil (1936-1939) y también salió en diversas ocasiones de la catedral por tierras de Aragón en 1959.

En los últimos años el Santo Cáliz ha salido en dos momentos de la catedral, con ocasión de las visitas a Valencia de los papas Juan Pablo II, en 1982, y Benedicto XVI en 2006, con motivo del V Encuentro Mundial de las Familias.

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