Cinco detenidos de un grupo dedicado a la inmigración clandestina en Pamplona

La operación 'Kaoba' han contado con la participación de 150 agentes de la Guardia Civil y la presencia de un dispositivo de Europol.

Un coche patrulla de la Guardia Civil.
Un coche patrulla de la Guardia Civil.

Redacción. La operación ‘Kaoba’ llevada a cabo por la Guardia Civil se ha saldado con la detención de cinco individuos de origen paquistaní y tres imputados que conformaban un grupo criminal implicado en delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros mediante el favorecimiento de la inmigración clandestina, trata de seres humanos, falsedad documental y contra los derechos de los trabajadores.

En el operativo, según ha informado la Guardia Civil, han participado alrededor de 150 agentes pertenecientes al Grupo de Información de Navarra, y al Grupo de Acción Rápida (GAR) de la Guardia Civil. Además, se ha contado con la presencia de un dispositivo de Europol desplegado en Pamplona para proporcionar apoyo operativo en zona debido a las conexiones internacionales de la trama investigada.

A lo largo del viernes, 13 de febrero, se efectuaron un total de 14 registros en diferentes domicilios, así como en establecimientos comerciales en los que trabajaban las víctimas (cinco en Tudela, tres en Calahorra, tres en Logroño y dos en Tarazona).

La característica común que presentan los domicilios ocupados por los citados trabajadores es, según la Guardia Civil, su precaria condición de habitabilidad. Las ventanas de los inmuebles se encontraban selladas con cartones y los moradores vivían hacinados en muy poco espacio.

Del resultado de los registros se ha obtenido diverso material incautado. En concreto, se ha hallado gran cantidad de pasaportes, visados, certificados de empadronamiento y documentos de identidad de ciudadanos paquistaníes, más de 22.000 euros en efectivo, más de 55 teléfonos móviles, abundante documentación en soporte informático, facturas, contratos de trabajadores y diversa documentación contable y financiera que deberá ser analizada por los investigadores.

Además, durante el registro en los establecimientos comerciales se ha comprobado la existencia de diversas cámaras de grabación con las que controlaban en todo momento el trabajo de los ciudadanos paquistaníes.

La Guardia Civil continúa con la instrucción de diligencias tomando manifestaciones a los detenidos y a varios testigos para intentar esclarecer el grado de responsabilidad de cada integrante de la trama.



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