Cerezo del Río Tirón, la cuna del ‘William Wallace burgalés’

Un repaso a la ruta romana de la localidad partiendo de una de sus figuras más destacadas, San Vitores, que luchó contra la invasión musulmana en el siglo IX.

Vista de la localidad de Cerezo del Río Tirón.
Vista de la localidad de Cerezo del Río Tirón.

Redacción. Una parte de la historia de España y del cristianismo se aloja en la localidad burgalesa de Cerezo del Río Tirón, en concreto la de San Vitores, mártir español del año 800 d.C. quien luchó contra la invasión musulmana con su mejor arma: la fe. Además de animar a los cristianos a no rendirse, logró convertir a varios seguidores del Islam. Tal fue su cruzada que fue señalado por los altos mandos musulmanes como enemigo público número uno, por lo que fue mandado colgar. Aún antes de morir continuó predicando los evangelios y animando a los suyos a que no bajaran los brazos durante tres días. Predicó con el ejemplo hasta que fue decapitado. Cuenta la leyenda que recogió su cabeza y bendijo a sus verdugos, los cuales se convirtieron de inmediato al presenciar semejante milagro, antes de marcharse a morir a una cueva.

Este mártir español recorrió las calles de Cerezo del Río Tirón tiñéndolas de historia, hazañas que se han seguido escribiendo tras su muerte. Saltando unos años en el tiempo, llegamos en la actualidad a la ruta romana de la localidad. Iglesias, puentes e incluso un castillo empapan la ciudad con gotas del pasado. Durante el siglo X, los romanos edificaron el majestuoso castillo de Cerezo, una fortificación que jugó un papel importante en la línea defensiva junto a Pancorbo, Grañón y otros municipios. Hoy podemos pasear por sus ruinas y sentir las pisadas de los romanos defendiendo su territorio.

San Vitores era natural de este pueblo burgalés.
San Vitores era natural de este pueblo burgalés.

Como no podía ser de otro modo, las iglesias cobran especial importancia en Cerezo del Río Tirón. Hasta tres históricas capillas pueden contemplar los visitantes de la localidad. Los restos de la iglesia de Nuestra Señora de la Llana, cuya portada románica fue trasladada a Burgos, datan del siglo XI. Junto al castillo se hallan los restos de la iglesia de Nuestra Señora de Villalba, conservando la Torre del Reloj, que está fechada en el siglo XVI. De la arquitectura del siglo XVIII se guarda la iglesia San Nicolás de Bari, un edificio neoclásico con tres naves que albergan numerosos retablos traídos de diferentes ermitas que hubo en el pueblo.

Otra de las peculiaridades que se pueden encontrar en este rincón de la provincia de Burgos es su nevera medieval o pozo de hielo, como también se conocían estas ingeniosas obras de arquitectura. Se trata de un pozo excavado en la tierra que permite la conservación de diferentes alimentos. Numerosos vecinos, especialmente de clase alta, de la localidad y lugares colindantes acudían a esta pieza de ingeniería a depositar los alimentos que más tarde necesitarían para que conservasen sus condiciones y poder aguantar una temporada.

Diversas construcciones integran la ruta romana.
Diversas construcciones integran la ruta romana.

Para conectar a las gentes de la localidad, los romanos desarrollaron varios puentes. Aún se conservan dos, lo que prueba la buena calidad con que se diseñaron. Uno de ellos, el puente de San Ciprián, sorteaba el arroyo Rudera, y el otro se erigía sobre el Río San García. Ambos aportan un toque singular al pueblo y permiten, tanto a sus gentes como a sus visitantes, pasear por ellos y recorrer lustros y lustros de historia en un mismo paseo por la ruta romana.

La localidad tiene una importante tradición minera; de sus minas se extrae principalmente sulfato sódico, utilizado como desecante en laboratorios químicos así como en detergentes.

Para no perder detalle y escuchar la historia que cada uno de los rincones de este pueblo cuenta, se ha formado un grupo de guías voluntarios. Este grupo busca que todos los visitantes puedan contemplar la localidad en todo su esplendor, conociendo cada mágica historia, cada leyenda, que puedan maravillarse y enamorarse de Cerezo del Río Tirón.



One Response to "Cerezo del Río Tirón, la cuna del ‘William Wallace burgalés’"

  1. ANTONIO   febrero 10, 2015 at 6:56 pm

    Las ruinas de nuestra historia en Cerezo de Rio Tiron Un lugar para visitar.

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