El origen del color del primer pigmento artificial de la historia: el azul egipcio

Los profesores Pablo García, Antonio Aramburu y Miguel Moreno, del grupo de Física Computacional de Materiales de la Universidad de Cantabria, son los autores de esta investigación.

Busto de Nefertiti. / http://www.elsevier.es
Busto de Nefertiti. / http://www.elsevier.es

Redacción. La prehistoria, la historia antigua, la química y la física confluyen en el trabajo de investigación que estudia el primer pigmento artificial de la historia. Se refiere al color favorito de una gran parte de la población, el azul, concretamente un pigmento denominado “azul egipcio”.

El trabajo, titulado ‘Origin of the exotic blue color of copper-containing historical pigments’ y publicado en la revista Inorganic Chemistry en enero, es obra de los profesores Pablo García, Antonio Aramburu y Miguel Moreno, pertenecientes al grupo de Física Computacional de Materiales de la Universidad de Cantabria (Departamento de Ciencias de la Tierra y Física de la materia Condensada).

Como es conocido, en las pinturas rupestres de cuevas como Altamira (España) o Lascaux (Francia) predominan los ocres y los negros, pero no aparece el color azul debido a la ausencia, en esos entornos, de minerales de ese color estables al contacto con el aire. Según refleja la investigación, el primer pigmento azul sintetizado por el ser humano aparece en Egipto hacia el año 3600 a.C. Este pigmento azul, muy estable, fue utilizado frecuentemente por la civilización egipcia así como por los griegos y el imperio romano estando presente en Luxor, Amarna o Pompeya. Dicho pigmento se halla en la corona del hermoso busto de la reina Nefertiti, que puede contemplarse en el Neues Museum de Berlín.

“En este trabajo, tratamos de explicar, en primer lugar, por qué este pigmento, de fórmula CaCuSi4O10 y denominado Azul Egipcio (Egyptian Blue), posee, precisamente, el color azul intenso. Este hecho es, en principio, sorprendente ya que el color se debe a la presencia de complejos CuO46- que, sin embargo, no proporcionan en otros materiales dicha coloración”, explica Miguel Moreno.

El estudio demuestra que el color del Egyptian Blue se debe, en gran medida, a los campos eléctricos que generan el resto de iones sobre los complejos CuO46- y provocan, en este caso, fuertes desplazamientos (~30%) de las transiciones ópticas.

Habitualmente, la influencia de estos campos eléctricos internos no se tiene en cuenta a la hora de comprender el origen de las propiedades de compuestos aislantes que poseen iones como el cobre (Cu2+), el cromo (Cr3+) o el níquel (Ni2+). Debido, precisamente, a la importancia de estos campos internos, se demuestra también que la presencia de arena (SiO2) en el pigmento CaCuSi4O10 juega un papel clave para entender su color azul brillante.

Junto a estos resultados, en el trabajo publicado en Inorg.Chem 54, 192 (2015), se analiza también por qué dos pigmentos elaborados en China durante la dinastía Han, conocidos como “Morado Han” y “Azul Han”, presentan distinta coloración a pesar de que ésta es también  debida a  los complejos CuO46-. Asimismo, se ha conseguido explicar el origen de la gran similitud entre “Azul Egipcio” y “Azul Han” así como entender las pequeñas diferencias que hay entre ambos.



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