La Sierra de Aralar, declarada Zona Especial de Conservación

Este espacio alberga hábitats naturales, flora y fauna silvestre representativos de la diversidad biológica de Navarra, que en algunos casos se encuentran amenazados de desaparición en su área de distribución natural o presentan una superficie de distribución natural reducida.

Sierra de Aralar (Navarra).
Sierra de Aralar (Navarra).

Redacción. El Gobierno de Navarra ha aprobado en su sesión del lunes, 29 de diciembre, un decreto foral por el que se designa como Zona Especial de Conservación la Sierra de Aralar, que comprende el denominado Monte Aralar, y una franja de terrenos pertenecientes a los términos de Araitz, Arakil, Albizu, Arruazu, Bakaiku, Betelu, Etxarri Aranatz, Ergoiena, Uharte Arakil, Irañeta, Lakuntza y Larraun, y las Facerías 53 y 63.

La Sierra de Aralar, ha destacado el Ejecutivo, alberga hábitats naturales, flora y fauna silvestre representativos de la diversidad biológica de Navarra, que en algunos casos se encuentran amenazados de desaparición en su área de distribución natural o presentan una superficie de distribución natural reducida.

El decreto ha aprobado también el correspondiente plan de gestión, con las medidas necesarias para mantener y restablecer el estado de conservación favorable de estos hábitats, especies, procesos ecológicos o elementos naturales y culturales, con el fin de salvaguardar la integridad ecológica de este espacio natural.

Estas medidas se han diseñado teniendo en cuenta las exigencias económicas, sociales y culturales, y se ha tratado de armonizar los usos y aprovechamientos actuales con otros que respondan a nuevas demandas sociales, como el ocio y recreo, la educación ambiental o la investigación.

Con la Sierra de Aralar, son ya 21 las Zonas de Especial Conservación existentes en Navarra. Anteriormente fueron declaradas como tales Aritzakun-Urritzate-Gorramendi; Larra-Aztaparreta; Sierra de Illeón y Foz de Burgui; Roncesvalles-Selva de Irati; Sierra de San Miguel; Sierra de Arrigorrieta y Peña Ezkaurre; Larrondo-Lakartxela; Río Salazar; Río Bidasoa; Regata de Orabidea y turbera de Arxuri; Señorío de Bértiz; Belate; Monte Alduide; Urbasa y Andía; Río Baztan y Regata Artesiaga; Sistema fluvial de los ríos Irati, Urrobi y Erro; Ríos Eska y Biniés; Montes de Valdorba; Peñadil, el Montecillo y Monterrey; y los robledales de Ultzama y Basaburua.

Un espacio de 14.658 hectáreas. La Sierra de Aralar está situada en el extremo noroccidental de Navarra, y ocupa una superficie de 14.648 hectáreas. Está limitada al norte por la muga con Guipúzcoa en Azkarate, pasando por Malloak hasta Alli. Desde aquí, el límite Este avanza en paralelo a la carretera NA-7500 hasta Etxeberri. El límite sur discurre paralelo al rio Arakil, desde Egiarreta hasta Etxarri Aranatz, y por el oeste la línea asciende junto al límite municipal entre Etxarri Aranatz y Bakaiku, continuando por la muga hasta Malloak.

Las formaciones vegetales naturales y seminaturales ocupan la práctica totalidad de su superficie. Los hayedos constituyen los bosques más característicos de Aralar por la importante superficie que ocupan, seguidos por los robledales, algunos de ellos especialmente relevantes por la presencia de árboles viejos de gran tamaño, de notable valor para la biodiversidad.

Existen asimismo formaciones arbóreas raras entre las que destacan las tejedas como la de Putxerri, una de las más extensas de Navarra; los castañares antiguos, como los de Irañeta, Iribas e Intza, o las alisedas de ladera, como las de las caídas de Malloak.

Aralar conserva, además, una superficie importante de matorrales y pastizales de interés comunitario ligados a usos agroganaderos tradicionales, como los matorrales de otabera o los brezales.

En cuanto a la fauna, alberga una importante comunidad de aves propias de zonas rocosas, como el quebrantahuesos, el alimoche, el buitre leonado, el águila real, el halcón peregrino y la chova piquirroja.

Entre las especies de fauna forestal destaca la presencia, entre otras, del pico mediano y del pito negro, y de numerosas variedades de murciélagos, y aves como el aguilucho pálido, el aguilucho cenizo, la totovía, la curruca, el alcaudón dorsirrojo y el escribano hortelano utilizan los espacios abiertos como hábitats de reproducción. Entre los anfibios, es especialmente relevante la presencia de la rana ágil y del tritón alpino.

Geologicamente, la Sierra de Aralar, junto con las Sierras de Urbasa y Andía, y la Sierra de Lokiz, constituye una de las principales unidades kársticas de Navarra, con unos importantes recursos hídricos asociados, y con una presencia extraordinaria de simas y cavidades subterráneas que albergan valores medioambientales, arqueológicos y paleontológicos de especial interés.



Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.