El fragmento de un cometa ilumina el cielo de Málaga en forma de un meteoro brillante

El centro astronómico almeriense de Calar Alto detectó este fenómeno luminoso que se produjo la noche del pasado 17 de noviembre en la localidad andaluza.

Imagen captada por Calar Alto.
Imagen captada por Calar Alto.

EuropaPress. Las cámaras del centro astronómico hispano-alemán (CAHA) de Calar Alto, ubicado en Gérgal (Almería), detectaron en la madrugada del lunes, 17 de noviembre, un bólido muy brillante que sobrevoló el cielo de Málaga y cuyo análisis posterior ha revelado que el fenómeno luminoso se produjo por la entrada en la atmósfera terrestre de un fragmento del cometa Encke, de modo que se engloba en la lluvia de estrellas conocida como Táuridas.

El bólido, que se inició a una altura de unos 102 kilómetros sobre el nivel del mar y terminó en torno a los 48 kilómetros a las 01.20 horas alcanzó una magnitud de -10, una cifra que indica un alto brillo ya que hay que tener en cuenta que los objetos más brillantes en el cielo tienen magnitudes negativas, la del Sol es de -26,7 y la de la Luna de -12,6.

“Normalmente las Táuridas no profundizan tanto en la atmósfera, aunque el año pasado ya demostramos que algunos de los fragmentos desprendidos del cometa Encke tienen una resistencia mecánica muy alta y que, en determinadas condiciones, incluso podrían alcanzar el suelo en forma de meteoritos“, ha indicado José María Madiedo, investigador de la Universidad de Huelva y director científico del sistema de detección de meteoroides de Calar Alto.

El cometa Encke y las Táuridas. Las Táuridas constituyen una lluvia de estrellas de carácter anual que tiene lugar entre octubre y noviembre, y que se produce cuando la Tierra atraviesa la estela de polvo y fragmentos que libera el cometa Encke en su órbita alrededor del Sol.

Se cree que el cometa Encke, junto con un gran número de NEOs -acrónimo del inglés de ‘objetos cercanos a la Tierra’-, podrían ser restos de un cometa mucho mayor, de unos 40 kilómetros de diámetro, que se fragmentó hace unos 20.000 años.

Esta ruptura produjo una de las mayores estelas de material del Sistema Solar interno, que gira en torno al Sol en una órbita similar a la del cometa y que contiene meteoroides de gran tamaño, de modo que produce bólidos muy luminosos.

Meteoroides, bólidos y meteoritos. La mayoría de los fragmentos de las lluvias de estrellas no alcanzan la superficie terrestre, debido a que los meteoroides impactan contra la atmósfera a grandes velocidades, de entre 11 y 73 kilómetros por segundo. Esta brusca entrada calienta su superficie, que en pocas décimas de segundo alcanza una temperatura de varios miles de grados centígrados, y el objeto comienza a perder masa en forma de fragmentos sólidos, materia fluida o gas caliente. Durante este proceso se genera luz y calor, un fenómeno luminoso conocido como meteoro.

Los meteoros más brillantes, con un brillo superior a una magnitud estelar de -4, los producen los meteoroides de mayor tamaño y reciben el nombre de bólidos. Cuando una parte del material que forma el meteoroide consigue sobrevivir a su brusco paso a través de la atmósfera y alcanza el suelo, el fragmento que sobrevive se denomina meteorito.

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