Cuando los zepelines volaban en España

A principios del siglo XX los aparatos voladores que parecían tener un futuro prometedor eran los dirigibles, ya que los aviones eran tan solo unos recién nacidos. Durante décadas los auténticos señores del aire fueron los zepelines y hacia ellos se dirigían las miradas de quienes soñaban con surcar los cielos.

El Luftschiff Zeppelin o LZ1 en 1900. / http://diariodemarkoramius.wordpress.comAna Amador. En el año 1900, gracias a la aparición del LZ1, el primer zepelín, se desarrolló una carrera tecnológica en torno a un medio de transporte que permitiría salvar grandes distancias mediante un globo autopropulsado con cierta capacidad de maniobra. Así que durante años las compañías competieron para lograr el modelo más veloz y seguro.

Como otros numerosos ejemplos de tecnologías que forman parte de nuestra vida cotidiana, en un comienzo el dirigible se empleó como arma bélica durante Primera Guerra Mundial. Sin embargo, cuando finalizó el sangriento conflicto armado esta tecnología evolucionó hasta convertirse en un medio convencional destinado al transporte de pasajeros que permitía recorrer grandes distancias transoceánicas.

Graf Zeppelin
Graf Zeppelin. / http://www.mission4today.com

Los zepelines eran tres veces más grandes que los aviones Boeing 747 y alcanzaban una velocidad máxima de 128 kilómetros por hora. El más famoso fue el dirigible alemán Hindenburg, pero hasta la construcción de esta joya aeronáutica brilló el Graf Zeppelin. Esta última nave contaba con una longitud total de 236,6 metros, transportaba un  volumen de 111.000 m³ de hidrógeno, se propulsaba con cinco motores Maybach de 550 CV y podía cargar más de 60 toneladas.

Este zepelín alemán poseía el récord de circunvalación del mundo (12 días y 11 horas). Además, desde 1928 recorrió distancias que abarcaban desde el Polo Norte hasta el extremo sur de América, realizó 600 viajes sobrevolando 150 veces el océano Atlántico y finalmente en 1936 se estableció como línea regular de carga y correo postal con Sudamérica.

Graf Zeppelin junto a un automóvil Packard 1929. / http://www.mission4today.com
Graf Zeppelin junto a un automóvil Packard 1929. / http://www.mission4today.com

En su ruta transoceánica, el Graf Zeppelin recorría los cielos de nuestro país convirtiendo su vuelo en un bello espectáculo que quedó inmortalizado en numerosas fotografías y postales. Sin embargo, este gigante aéreo alemán no fue el primer dirigible que vieron los ciudadanos en España, ya que tiempo atrás el notable ingeniero e inventor cántabro Leandro Torres Quevedo, junto al capitán del Ejército Alfredo Kindelán, diseñó y construyó el primer dirigible español.

El proyecto de Leandro Torres Quevedo. El gran genio español dio vida a tecnologías adelantadas a su época, desde máquinas que estaban controladas a distancia por ondas de radio hasta autómatas que jugaban al ajedrez. Pero Torres Quevedo destacó sobre todo por sus originales ideas para mejorar el transporte y entre sus inventos destacan el teleférico o los dirigibles. Estos últimos fueron proyectos revolucionarios que alcanzaron gran fama internacional y posicionaron a España a la vanguardia de la aeronáutica.

Leandro Torres Quevedo.
Leandro Torres Quevedo. / http://laficharoja.blogspot.com.es

Para mostrar su proyecto del dirigible y lograr captar la atención de posibles inversores, a principios del siglo XX este ingeniero de caminos se presentó ante las academias de ciencias de Madrid y Paris. Torres Quedo propuso una solución al problema de la suspensión de la barquilla del globo mediante una instalación que reforzaba su estructura con una especie de esqueleto de cables. De este modo la nave lograba mayor estabilidad y rigidez, lo que a su vez le proporcionaba la seguridad que le faltaba.

El gobierno español mostró gran interés por los dirigibles y en 1904 creó el Centro de Ensayos de Aeronáutica, un organismo dependiente de la Dirección General de Obras Públicas y dirigido por el propio Torres Quevedo. En este centro surgieron sus grandes patentes sobre globos dotados de tirantes a modo de esqueletos que ofrecieran rigidez a los contenedores de gas.

Botadura del dirigible Torres Quevedo. / http://www.madrimasd.org
Botadura del dirigible Torres Quevedo. / http://www.madrimasd.org

Gracias a la colaboración de Torres Quevedo con el militar Alfredo Kindelán, en 1905 se desarrolló en el Servicio de Aerostación Militar de Guadalajara el primer dirigible de España, un hecho que captó la atención internacional. El primer ensayo del Torres Quevedo Nº1 se realizó el 12 de septiembre de 1907 con gran éxito y a partir de ahí numerosas compañías se interesaron por las patentes del inventor cántabro. Finalmente la empresa francesa Astra adquirió los derechos de los proyectos aéreos del ingeniero, incluidos sus diseños de sistemas de amarre y almacenaje de este medio de transporte.

Los dirigibles Astra-Torres se aplicaron en la Primera Guerra Mundial y posteriormente se desplegaron por diferentes puntos de planeta. Concretamente, los ingleses los usaron con fines militares, el ejército estadounidense mostró gran interes e incluso fue adquirido por la Armada Imperial nipona.

Dirigible Astra-Torres. / http://commons.wikimedia.org
Dirigible Astra-Torres. / http://commons.wikimedia.org

En 1919 Torres Quevedo desarrolló junto a Emilio Herrera Linares el proyecto del Hispania, una gran idea que de haber logrado llegar a buen puerto sin duda habría supuesto una dura competencia para los dirigibles alemanes. Desgraciadamente, el proyecto no vio la luz, pero el sistema de armadura interior de Torres Quevedo fue una auténtica revolución.

El negocio de los dirigibles en España. Aunque las ideas del ingeniero español triunfaron fuera de nuestras fronteras, curiosa y contradictoriamente en España esta lucrativa industria no prosperó. A pesar de ello, nuestro país contó con el dirigible España, un prototipo que alcanzó cierta notoriedad en la época.

El hangar en Guadalajara del dirigible España. / http://blog.sandglasspatrol.com
El hangar en Guadalajara del dirigible España. / http://blog.sandglasspatrol.com

En 1908, las fuertes desavenencias entre Torres de Quevedo y Kindelán hicieron que el cántabro abandonase el Centro de Ensayos de Aeronáutica de Guadalajara y emprendiera su gran aventura en tierras galas. Por su parte, el capitán continuó insistiendo al Ministerio de Guerra para que no cesara en su apuesta por la investigación de los dirigibles.

En 1909 Kindelán, con el apoyo de Pedro Vives y Emilio Herrera, logró que se destinaran los fondos a comprar un gran dirigible con el que se trabajaría en el Parque Aerostático de Guadalajara. Sin embargo el primer España, un modelo Astra francés anticuado, sufrió un accidente el 1 de marzo de 1909 en el aeródromo de Pau.

Posteriormente, cuando el equipo de Kindelán realizaba un vuelo de prueba a las afueras de París, el 11 de octubre de 1909 , un desgarro en el segundo España pudo haber acabado en tragedia. Asimismo, durante otra prueba efectuada el 5 de noviembre de ese mismo año la nave volvió a accidentarse.

Dirigible España sobre el Palacio de Oriente (Madrid). /  http://lacorrientedelgolfo.wordpress.com
Dirigible España sobre el Palacio de Oriente (Madrid). / http://lacorrientedelgolfo.wordpress.com

A pesar de estas continuas dificultades, el España fue reconstruido en Guadalajara y en 1910 logró volar sobre el cielo Madrid, un momento muy emotivo que quedó inmortalizado en una célebre fotografía en la que se puede contemplar al dirigible sobre el Palacio de Oriente.

La nave realizó más vuelos de prueba, pero debido a los constantes problemas se desmontó hasta que en 1911 fue trasladada al aeródromo de Cuatro Vientos (Madrid). En 1912 el Ejército español, tras numerosos esfuerzos y cuantiosas aportaciones monetarias para sufragar el proyecto, se solicitó a la compañía francesa ayuda para solucionar los problemas del dirigible España. En esa ocasión nuestro país podría haber adquirido el modelo Torres Quevedo, pero en lugar de eso optó por la errónea alternativa de tratar de mejorar un dirigible obsoleto e ineficaz.

Vuelo en el dirigible España de Alfonso XIII El rey Alfonso XIII con Alfredo Kindelán y Pedro Vives. / http://www.alpoma.net

En 1913 comenzaron las nuevas pruebas y se desarrolló una campaña publicitaria cuyo culmen fue el vuelo del monarca Alfonso XII, junto a Vives y Kindelán el 7 de febrero de ese año. Este acontecimiento hizo que la prensa y el cine se congregaran para inmortalizar un espectáculo que a penas duró unos minutos, pero del que se habló durante días dentro y fuera de España.

Aunque la campaña propagandística logró el eco que perseguía, la mala apuesta desembocó de la peor manera y la industria nacional que pudo haber dado grandes éxitos si hubiera seguido la estela de Torres Quevedo nunca se desarrolló.

La caída del negocio de los dirigibles y su resurgir. Entre todos los zepelines que hubo, el Hindenburg destacó por ser el más majestuoso y un símbolo de Alemania. Sin embargo, este destacado icono de la época fue protagonista de un triste acontecimiento que tuvo lugar el 6 de mayo de 1937. Tras un largo viaje desde Europa, cuando se aproximaba a su estación de amarre en Nueva Jersey (Estados Unidos) una chispa estática generó un gran incendio que destruyó la joya aeronáutica en cuestión de segundos.

El desastre del Hindenburg. / http://grizzom.blogspot.com.es
El desastre del Hindenburg. / http://grizzom.blogspot.com.es

Del casi centenar de personas que viajaban a bordo, fallecieron 35. Además, el desastre fue emitido en directo por los numerosos periodistas que se congregaban en el escenario de los hechos para retransmitir el acontecimiento de la llegada del famoso zepelín.  Precisamente, los relatos de los medios de comunicación generaron tal impacto en la opinión pública que surgió un profundo sentimiento de desconfianza hacia los dirigibles, algo que desencadenó el final de este prometedor medio de transporte. Finalmente, la flota de zepelines alemanes fue desmantelada, entre ellos el destacado LZ-127 Graf Zeppelin que volaba por España.

Tras la caída del dirigible, el avión se convirtió en el auténtico señor del aire y la industria aeronaval de este medio de transporte creció exponencialmente. De hecho, en 2012 la industria aeronáutica española era la 5ª en Europa en términos de facturación (6.900 millones de euros).

nuevo
El Aeroscraft. / https://forum.lowyat.net

En la actualidad los dirigibles se utilizan escasamente en campos limitados como el publicitario o la vigilancia. Sin embargo, proyectos innovadores, como el Aeroscraft diseñado por la compañía estadounidense Aeros Corporation, están desarrollando aeronaves híbridas entre avión y dirigible que pueden suponer un nuevo renacimiento de este antiguo medio de transporte. Así que tal vez algún día podremos disfrutar de unas relajadas vacaciones a bordo de auténticos cruceros voladores en los que los pasajeros dispondrán de todas las comodidades de un hotel de lujo con el plus de unas vistas privilegiadas.

 

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