Te mintieron… Dejar de entrenar no era la solución

Si te lesionas o empeoras de una lesión es posible que no estés entrenando bien porque un entrenamiento adecuado consigue disminuir las posibilidades de lesionarse e incluso una disminución del dolor.

El entrenamiento aeróbico de moderada intensidad tiene muchos beneficios.
Entrenar bien disminuye el dolor de una lesión.

Dr. Jesús Rivilla García, profesor en la Universidad Politécnica Madrid / @JesusRivilla.
– No, ya no entreno desde que me lesioné -me decía uno de mis alumnos.
– ¿Y eso? -le pregunté.
– Me dijeron que si seguía entrenando iría a peor. Además, cada vez que entrenaba empeoraba -argulló con cierto pesar.
– Pues te dijeron una verdad a medias, es decir, casi una mentira completa. Te explico… – y así comenzó una larga conversación.

Es una escena típica ¿verdad? Si te duele con el entrenamiento, lo suprimes y se acabó el problema. Es como si a alguien con intolerancia a algún alimento se le dijera que dejara de comer en vez de analizar su dieta y prescribirle una dieta adecuada a sus necesidades o patología.

Un gran número de lesiones son generadas por utilizar movimientos articulares contraindicados o una incorrecta utilización de los parámetros de entrenamiento. Dicho de otra manera, si te lesionas o empeoras de una lesión es posible que no estés entrenando bien porque ¿sabes qué? Existe evidencia científica muy potente y numerosa de que un entrenamiento adecuado consigue dos cosas:
Disminuye las posibilidades de lesionarte.
– En muchísimas patologías consigue una disminución del dolor así como una mejoría significativa de la misma.

Dejar de entrenar no es una solución adecuada (casi nunca lo es), la solución es entrenar bien ¡Así mejora la mayoría de lesiones!

Aplicaciones prácticas para deportistas:
1.- Cuando un movimiento te genere dolor, o incluso lesión, detente. No es normal que te duela más cuando entrenas. Lo normal es que si entrenas te duela menos.
2.- Entrena bajo la supervisión de un profesional que esté formado y actualizado, una sola no es suficiente.
3.- No entrenes sólo a no ser que domines completamente la ejecución de los movimientos y conozcas las contraindicaciones y riesgos de cada tarea que realizas, cuestión poco habitual.

Aplicaciones prácticas para entrenadores:
1.- Estar formado y actualizado no es una opción, es una necesidad. Revisa cada una de las variables de entrenamiento pormenorizadamente, más aún si tu deportista tiene alguna patología. No dejes de consultar fuentes fiables y estudios actuales.
2.- Con el dolor no se negocia. La mayoría de dolores son reflejo de que algo no está funcionando correctamente, por tanto, detén ese movimiento, analiza lo que está sucediendo y busca alternativas.
3.- No permitas que tus deportistas ejecuten movimientos contraindicados en tu presencia. En ocasiones es muy difícil convencerles de la necesidad de cambiar hábitos muy arraigados pero precisamente ése es uno de los objetivos más apasionantes de un entrenador es conectar con nuestros deportistas para que cambien hábitos nocivos y los sustituya por saludables.



Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.