Una granja romana y una ermita se suman al recorrido del Paraje Natural de El Clot de Galvany

El asentamiento campesino romano es donde vivía la mayor parte de la población de clase social baja, mientras que la ermita se encuentra entre las más antiguas constatadas en el territorio ilicitano alejada del casco urbano.

Vista general de la excavación.
Vista general de la excavación.

Redacción. Un equipo de expertos, dirigidos por el arqueólogo y profesor de Historia Antigua de la Universidad de Alicante, Jaime Molina Vidal, está realizando trabajos de excavación y restauración de una granja datada entre mediados del siglo I a. C. y comienzos del s. IV d. C. y una ermita construida en el siglo XVII en el parque natural del Cabezo-Clot de Galvany (Elche).

La revista científica Saguntum. Papeles del Laboratorio de Arqueología de Valencia va a publicar el estudio de los hallazgos descubiertos en este asentamiento campesino excavado entre los años 2007 y 2009. Un texto escrito por Jaime Molina Vidal que llevará por título ‘Poblamiento rural en el territorium de Ilici: la granja romana de El Cabezo-Clot de Galvany (Elx, Alacant)’.

El Ayuntamiento de Elche y Aigues d’Elx (Grupo Agbar) han sido los patrocinadores de estas intervenciones que ahora se muestran al público para su conocimiento. Así, con la finalidad de poner en relación el patrimonio cultural con su entorno territorial, se ha incluido el yacimiento en el recorrido interpretativo del Paraje Natural Municipal de El Clot de Galvany, promocionando de manera didáctica los valores paisajísticos, naturales y culturales del yacimiento.

Sobre la granja, Molina Vidal explica que no es habitual encontrar y excavar estructuras de este tipo porque se presta más atención a las grandes villas o estructuras urbanas; sin embargo, su importancia histórica reside en que es en este asentamiento campesino romano donde vivía la mayor parte de la población de extracción social baja. Se trata de una granja unifamiliar periférica de época romana pero con una planta de tradición indígena, lo que indica un grado de romanización relativo de sus habitantes. Se estructura como un edificio de planta rectangular con tres ambientes precedidos de un pórtico en su fachada oriental. La aparición de restos de molinos y estancias de trabajo indican que su función habitativa y productiva es la de ser una granja con producción de cereal.

Una de las razones que fundamenta la importancia histórica de la ermita excavada por el equipo de Jaime Molina y datada en el siglo XVII (fecha en que se abandona el recinto) es que no hay constancia documental de su existencia en los archivos de Elche. No obstante, ésta se encuentra entre las más antiguas constatadas en el territorio ilicitano alejado del casco urbano. La ermita está dispuesta sobre las estructuras romanas, y aprovechando sus piedras y cimentaciones, hallando los arqueólogos los restos de una construcción rectangular con habitación adosada con los restos de los estucos de las paredes y pavimentos en buen estado de conservación. Destaca su ubicación en el cruce de caminos que llevaban de Elche al Carabasí, por un lado, y Alicante a Santa Pola.

Los promotores del proyecto, el Ayuntamiento de Elche y Aigues d’Elx (Grupo Agbar) han posibilitado una de las primeras ocasiones a nivel europeo en que se va a consolidar, restaurar y hacer visitable una granja, que da visibilidad, según declara el arqueólogo de la UA, al “lado oscuro y casi invisible de la Roma de las clases campesinas y más desfavorecidas”.

El yacimiento denominado “Asentamiento campesino y Ermita de El Cabezo-Clot de Galvany” ha contado con Jaime Molina Vidal, como director; Laia Fabregat Bolufer, arquitecta superior por la Universidad Politécnica de Valencia, y Carolina Frías Castillejo, arqueóloga e investigadora del equipo de investigación del Museo Villa Romana de l’Albir, Alfas del Pi, (Alicante).

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