La Misión Cervantes

El 2 noviembre del año 2000, Bill Sheperd, Yuri Gidzenko y Sergei K. Krikalev se convirtieron en los primeros inquilinos de la Estación Espacial Internacional. Con motivo del aniversario de la llegada de la Expedición Uno, te invitamos a recordar la misión espacial europea en la que participó el astronauta español Pedro Duque.

España desde la ISS por Soichi Noguchi. / http://megustavolar.iberia.com
España desde la ISS por Soichi Noguchi. / http://megustavolar.iberia.com

Ana Amador. ¿Imaginas poder disfrutar en un solo día de 16 anocheceres y 16 amaneceres? Esa es una de las sorprendentes rutinas de los tripulantes de la Estación Espacial Internacional (ISS), un gran logro de la ingeniería mundial que se puede ver desde la Tierra como un punto brillante fijo.

El objeto artificial más grande de la órbita terrestre, que se encuentra a 400 kilómetros de altura y viaja a una velocidad 7,7 kilómetros por segundo, fue posible gracias a la colaboración de la NASA, la Agencia Espacial Europea (ESA), la Agencia Espacial Federal Rusa, la Agencia Espacial Canadiense, la Agencia Japonesa de Exploración Espacial y Brasil.

España, como miembro fundador de la ESA, también ha participado en programas opcionales que se han desarrollado en la ISS. Entre ellos destaca la Misión Cervantes, la primera misión espacial europea ligada a un proyecto educativo que se desarrolló a finales de octubre de 2003 y en la que participó el astronauta español Pedro Duque.

Logo de la Misión Cervantes. / http://www.esa.int
Logo de la Misión Cervantes. / http://www.esa.int

Esta iniciativa fue financiada por el Ministerio de Ciencia y Tecnología, a través del Centro de Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI), dentro del marco del acuerdo firmado por la ESA y la agencia espacial rusa Rosaviakosmos. Un acuerdo, firmado en mayo de 2001, que abría la puerta a la posibilidad de que astronautas europeos volasen a la ISS a bordo de naves Soyuz entre 2001 y 2006.

El equipo de la Expedición Ocho a la ISS, formado por el ruso Alexander Kaleri, el estadounidense Michael Foale y el español Pedro Duque, salió hacia el espacio el 18 de octubre de 2003 desde el cosmódromo de Baikonur (Kazajistán) en la nave Soyuz TMA-3, seis meses después de lo previsto. Este cambio en la fecha de lanzamiento se debió al desastre del trasbordador Columbia el 1 de febrero de 2003, un triste acontecimiento en la historia de la carrera espacial en el que perdieron la vida los siete tripulantes al desintegrarse la nave mientras se propulsaba.

Entre las muchas curiosidades sobre los vuelos espaciales, sin duda una de ellas es la duración del viaje. Las naves Soyuz duran aproximadamente dos días en llegar a la ISS. Sin embargo, el retorno a la Tierra de la sonda es tan solo de 3 horas, frenando el descenso hasta una velocidad inferior a tres metros por segundo.

Imagen de la Misión Cervantes captada dentro de ISS. / http://www.museoespacial.es
Pedro Duque junto a miembros de la Expedición Siete y Ocho. / http://www.museoespacial.es

Esta iniciativa europea, enmarcada dentro del programa para relevar a la tripulación permanente de la ISS, permitió al astronauta español regresar al espacio cinco años después de su primera aventura. En 1998, Pedro Duque recibió su bautismo espacial en la misión STS-95 a bordo de un transbordador Discovery de la NASA, en la que también formó parte el mítico astronauta estadounidense John Glenn.

La Misión Cervantes duró 10 días, en los cuales se realizaron 25 programas experimentales europeos, siete de ellos españoles. De los ocho días que permaneció a bordo de la Estación, Pedro Duque dedicó más de 40 horas a desarrollar experimentos de física, observación de la Tierra, ciencias de la vida y nuevas tecnologías.

La mayor parte de las pruebas científicas se realizaron en los módulos rusos de la ISS y el resto en el laboratorio estadounidense Destiny. En este último se efectuaron por ejemplo las investigaciones de física que requerían del ‘Microgravity Science Glovebox‘, una instalación en forma de caja desarrollada por la ESA que permite trabajar en un ambiente totalmente estéril.

Módulo Columbus de la ISS. / http://www.eusoc.upm.es
Módulo Columbus de la ISS. / http://www.eusoc.upm.es

Además de estos ensayos, la Misión Cervantes cumplió un cometido esencial para la investigación de la ESA, ya que era necesario que los astronautas europeos adquirieran la experiencia necesaria antes del acoplamiento del Columbus. Este laboratorio de la ISS se instaló definitivamente en febrero 2008, convirtiendo a los europeos en socios de pleno derecho del gran proyecto espacial internacional.

El papel de España en las misiones actuales de la ESA

España, como miembro fundador de la ESA, participa en mayor o menor medida en todos los programas que se desarrollan. Entre esos proyectos, a día de hoy están en órbita 12 misiones propias de la Agencia o que cuentan con su participación científica.

Estas iniciativas cubren observaciones astronómicas en diferentes bandas espectrales, estudiando el sol, la interacción sol-tierra, los planetas Venus, Marte y Saturno e incluso aproximándose a un cometa. Concretamente esas misiones son XMM-Newton, Integral, Herschel, Planck, Hubble, SOHO, Cluster, Proba-2, Venus Express, Mars Express, Cassini-Huygens y Rosetta.

Imagen del cometa 67P/Churiumov-Guerasimenko captada por la nave Rosetta. / http://www.iaa.es
Imagen del cometa 67P/Churiumov-Guerasimenko captada por la nave Rosetta. / http://www.iaa.es

Además, la ESA está desarrollando siete nuevas misiones que deberán ser lanzadas entre 2013 y 2018: Gaia, James Webb Telescope (en colaboración con la NASA), Lisa-Pathfinder, Bepi Colombo (en colaboración con la Agencia Espacial Japonesa), Solar-Orbiter, Euclid y ExoMars. De este modo, la ESA continúa su lucha constante para lograr descifrar los grandes misterios del cosmos.

 

 

 

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