Economía estresada

Espero y deseo que, de ahora en adelante, el saneamiento bancario sirva para activar e iniciar el flujo sanguíneo de la microeconomía, que de verdad sea el comienzo de una gran amistad entre el banco y las microempresas.

Ana Patricia Botín. / Foto: Europa Press.
Ana Patricia Botín. / Foto: Europa Press.

Vicente Vera Esteve. Es curiosa esta modernidad de aplicar terminología inglesa a determinados conceptos económicos y bancarios. Llevamos algún tiempo muy pendientes de los resultados finales de las denominadas pruebas de estrés aplicadas a los bancos europeos. Esta preocupación que nos ha tenido en vilo a los españoles -desde que se determinó por el BCE y la Autoridad Bancaria Europea- por la convocatoria y organización de un examen de la capitalización y más cosas de las interioridades de los bancos, se hacía necesario y urgente comprobar in situ, si finalmente la estructura de capital de los bancos se encontraba bien de salud, una vez que el saneamiento publico había finalizado. Hasta hace bien poco, en este sector nadie se fiaba de nadie. Después de ver cómo ha quedado el escenario bancario desde el inicio de la crisis bancaria más grave y accidentada de los últimos años de la historia de España, era poco menos que obligatorio y de justicia conocer cuál era el estado real de los balances de los bancos españoles y de los países europeos vecinos y también miembros de la eurozona.

Afortunadamente para todos, estamos de enhorabuena, nuestros bancos han superado todas las pruebas a las que han sido sometidos, considerando incluso los escenarios más adversos y complicados. Al menos parece que los bancos han hecho bien los deberes. Por otro lado, considero que sería igualmente oportuno que se practicara algún tipo o modelo de prueba de estrés tanto a los empleados y trabajadores desempleados de este país afectados por recortes en su particular estado del bienestar, así como a los pequeños y medianos empresarios que han agotado todas las alternativas financieras y no saben ya, a estas alturas, lo que hacer para salir adelante sin la ayuda específica de los bancos para financiar su ya escaso circulante.

Espero y deseo que, de ahora en adelante, el saneamiento bancario sirva para activar e iniciar el flujo sanguíneo de la microeconomía, que de verdad sea el comienzo de una gran amistad entre el banco y las microempresas, vía préstamos y créditos baratos para comprobar que estos aquejados sectores de la economía de este país, auténticos creadores de empleo, están de verdad notando las “raíces vigorosas” de la recuperación económica y se empiece a crear empleo de una vez.

Será a partir de ese momento mágico, cuando la población en paro, el ciudadano de a pie, etc., recuperarán ilusionados la confianza en los políticos que les están gobernando.

Por el contrario, si no sucede así, si los bancos no vuelven a prestar como mandan las funciones básicas del crédito bancario, no saldremos de la depresión y cundirá la desmoralización. Una de las reflexiones que ha señalado la nueva presidenta del Banco Santander, Ana Botín, es que no se puede olvidar cuál ha de ser la estrategia de la banca para los próximos años, cuál ha de ser la función de los bancos. La presidenta del Santander sigue preguntándose: “¿Cómo deberían responder los bancos?”. Es ella misma quien responde, afirmando que los bancos existen para contribuir al progreso de las personas y las empresas. Está en la mano de los bancos apoyar el crecimiento, crear puestos de trabajo, generar riqueza, invertir en la sociedad en la que desarrollamos nuestra actividad. Está escrito y publicado en un diario nacional la semana pasada, no me lo estoy inventando. Espero con ansiedad comprobar con mis propios ojos que la nueva estrategia anticrisis del Banco Santander y el sistema bancario en general, ha asumido su compromiso con el empleo y con el crecimiento.

Esta reflexión que se hacía la señora presidenta sería un revulsivo excelente para poner en marcha las palancas del crecimiento. También debería ser una prueba de agradecimiento a la población española que lo ha perdido todo a lo largo de esta dura crisis, que cientos de ellos se encuentran todavía en proceso de desahucio, etc. A los políticos que nos gobiernan se les llena la boca cuando se dirigen en sus alocuciones y letanías que de la crisis vamos a salir todos unidos, que reconocen el esfuerzo inaudito que se ha hecho por parte de los más débiles. Pues bien, es ahora, cuando las pruebas de stress se han superado con brillantez, el momento justo para empezar a poner los cimientos y los ladrillos de una recuperación de verdad, sin alharacas ni grandes aspiraciones de ser el nº 1 de la Champion League, con humildad, mucha humildad. Es el momento de invertir con prudencia, con seguridad, creando empleo día a día, “partido a partido” como bien expresa la filosofía de ‘El Cholo’, entrenador y coaching del Atlético de Madrid.

Otro argumento con el que se nos viene bombardeando es el buen posicionamiento que adquiere la economía española respecto a los países vecinos: Francia, Italia, y la gran Alemania, que ha reducido sus previsiones de crecimiento del PIB. Está por ver que esta circunstancia no afectará a nuestras exportaciones, suponemos que se están diversificando las ventas al exterior, no toda la exportación se viene concentrando en estos mercados más ralentizados actualmente.

Quiero terminar con una reflexión final de Ana Botín que me parece muy útil y transcendental para todos los sectores de la economía: “Pero lo que realmente impulsará nuestro negocio y generará crecimiento sostenible serán las relaciones que tengamos con nuestros empleados, nuestros clientes, nuestros accionistas y con la sociedad a la que servimos”. ¿Dónde hay que firmar?

 También puedes seguir a Vicente Vera en www.quemarropa.net

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