Diez de los pacientes que permanecían en observación por haber estado en contacto con Teresa Romero abandonan el Hospital Carlos III

Sólo quedan ingresados la propia afectada y un enfermo que fue trasladado en la misma ambulancia que llevó a la auxiliar de Enfermería por motivos ajenos al ébola.

El marido de Teresa Romero, Javier Limón. / Foto: Europa Press
El marido de Teresa Romero, Javier Limón

Redacción. Diez de los once pacientes que permanecían en observación en el Hospital Universitario La Paz-Carlos III de Madrid por haber estado en contacto con la auxiliar de enfermería Teresa Romero, que se contagió de ébola, han abandonado ya el centro hospitalario tras superar los 21 días de aislamiento establecidos en el protocolo, han informado fuentes sanitarias.

A primera hora de la mañana de este 27 de octubre abandonaba el centro hospitalario Javier Limón, marido de Teresa Romero, quien afirmaba encontrarse “bien”, al igual que su esposa Teresa Romero.

Más tarde salían del centro hospitalario dos médicos que trataron a la auxiliar de Enfermería en el Hospital de Alcorcón, quienes han hecho declaraciones a los medios de comunicación a su salida del centro hospitalario.

De esta manera, sólo quedan ingresados en el Carlos III la propia Teresa Romero y un enfermo que fue trasladado en el misma ambulancia que llevó a la auxiliar de Enfermería afectada. En este caso, por “motivos que no tienen que ver con el ébola”.

Además, la semana pasada ya se dio de alta a cinco de las ingresadas. Se trata de las dos peluqueras que depilaron a Teresa Romero antes de saber que tenía el virus, la médico de familia que le atendió en el centro de salud de Alcorcón, una limpiadora de este mismo centro y una amiga de la auxiliar de enfermería.

Declaraciones de los médicos. El doctor Juan Manuel Parra Ramírez, el médico que trató a Teresa Romero en la unidad de Urgencias del Hospital de Alcorcón, ha salido minutos antes de las 11.00 horas del Hospital Carlos III, a las puertas del cual ha agradecido el trato que le ha dispensado el personal del Carlos III” y “todo el apoyo mostrado por la gente de fuera”. También se ha alegrado por la mejoría de Teresa Romero, algo que le “llena de alegría”.

“Ha terminado como tenía que terminar. Estamos todos contentos, bien. Agradezco de todo corazón a la gente que nos ha apoyado desde fuera con todo el cariño que han tenido los compañeros de Carlos III con todos nosotros”, ha señalado.

El doctor, que sólo quiere ahora saludar a su familia, abrazar a sus amigos y pasear, ha insistido en que “ha costado” adaptarse estos 21 días a la situación de aislamiento. “Habrá tiempo de olvidarse. La situación se ha arreglado y estamos todos bien”, ha apuntado.

Preguntado por si volvería a atender a Teresa, ha respondido: “Soy médico de Urgencia. Es mi trabajo”. También a preguntas de los periodistas ha afirmado que cree que se encontrará con otras condiciones en el trabajo cuando vuelva a incorporarse, aunque no sabe en qué fecha lo hará.

También ha hablado con la prensa a su salida del centro hospitalario Javier Solano, uno de los médicos residentes del Hospital de Alcorcón que trató a Teresa en un primer momento a las órdenes de Parra en la Unidad de Urgencias. “Quiero dar las gracias a los compañeros del Carlos III y del Hospital de Alcorcón por todo el apoyo recibido. Nos hemos visto abrumados por todo ese apoyo”, ha indicado.

Asimismo, ha dado un mensaje de ánimo a Teresa Romero, que espera que salga en los próximos días y espera volver a ver ya fuera de un centro hospitalario.

Preguntado por si volvería a tratar a un paciente de ébola ha respondido: “Si me hubieran dicho que el precio a pagar, aunque fuese un pequeño grano arena, hubiesen sido tres semanas de aislamiento, lo hubiera hecho las veces que hiciera falta realmente“, ha aseverado.

Solano también ha aprovechado la ocasión para lanzar un mensaje a la sociedad para que “se dé cuenta de que existen miles de hombres y mujeres como Teresa, que están siendo afectados por el ébola en África Occidental y los Gobiernos del primero mundo no han hecho hasta ahora los esfuerzo necesarios para erradicar esta enfermedad”.

“Vivimos en un mundo globalizado. La salud debe estar también globalizada en este sentido ya que la salud de estas personas depende también de todos nosotros”, ha concluido el médico residente, que no ha aceptado preguntas de los periodistas.

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