El Museo del Traje de Madrid se hace accesible a los invidentes

Tocar la historia del traje, enredar bajo la falda de un vestido del Romanticismo o seguir la línea de la silueta modelada por los gustos estéticos de cada momento histórico, son algunas de las experiencias que se pueden percibir.

Las personas invidentes podrán tocar los trajes.
Las personas invidentes podrán tocar los trajes.

Redacción. El Museo del Traje de Madrid ha inaugurado su Área Didáctica Multisensorial, una sala que facilita la visita a personas con ceguera y discapacidad visual grave. Se incluye dentro del recorrido del mismo y sirve de apoyo al discurso de la Exposición Permanente, mediante el uso de recursos didácticos que permiten interactuar al visitante.

Una adaptación que ha sido posible gracias al apoyo y el asesoramiento de la ONCE, materializados a través de la firma de un convenio entre ambas entidades el pasado año, y al patrocinio de Aristia Producciones y Espectáculos.

En la inauguración han participado la directora del Museo, Helena López de Hierro; la directora general adjunta de Servicios Sociales para Afiliados de la ONCE, Patricia Sanz; y el productor ejecutivo de Aristia, Antonio Vázquez.

Con la creación de esta sala, el Museo tiene el objetivo de convertirse en un museo para todos los públicos desde una experiencia lúdica, acercando la cultura a la sociedad y, en este caso concreto, a las personas con discapacidad visual.

Un recorrido para todos. El Área Didáctica Multisensorial ocupa una extensión de aproximadamente 1.130 metros y se localiza en el espacio adyacente al que están expuestos los trajes, al que rodea. Las cristaleras que lo circundan integran la visión del jardín en este paseo por la Moda haciendo de él una experiencia única.

A la entrada se ha dispuesto un plano táctil con información en braille y en relieve de los distintos espacios del Museo, y más detalladamente de este área. Un camino guía con elementos en resalte que señalan los puntos donde el visitante debe girar para encontrarse con los módulos, y una audioguía que ofrece información audiodescrita sobre la exposición, ofrecen al visitante con discapacidad visual la posibilidad de realizar el recorrido de manera autónoma. Esta información se complementa con cartelas en braille en todos los módulos.

El recorrido se inicia con una sucesión de maniquíes vestidos con prendas que reproducen trajes de la colección del Museo que marcan la evolución de la Historia de la Moda, tanto femenina como masculina. A continuación se exhiben las siluetas que permiten comprender los cánones estéticos imperantes en cada momento.

A continuación, se ha dispuesto una mesa textilteca con muestras de algunos tipos de ligamentos y de tejidos, que permite hacer un repaso por los materiales y las técnicas. Frente a ella se despliegan réplicas en madera de patrones y de utensilios empleados para la confección.

La visita continúa por el Área Didáctica, que existía ya desde la inauguración del Museo y que queda ahora integrada en este proyecto, adaptada en la medida de lo posible para público con discapacidad visual. En este espacio se ofrece información al visitante a través de módulos interactivos sobre diferentes aspectos sociológicos, técnicos y estéticos del mundo de la moda, como son las razones por las que nos vestimos, y el proceso de construcción de un traje con los elementos que intervienen, como son las fibras, las telas, la decoración o el color, entre otros.

En el último tramo del área se encuentran una serie de réplicas de piezas representativas de la moda que se pueden probar y que contribuyen a hacer comprensible de una forma divertida y amena la vida del traje.

Una zona de descanso invita a reposar cómodamente en unos sofás o, si se quiere, a consultar más información en revistas, libros u ordenadores que se ofrecen al visitante.

Proyecto cultural integrador. El desarrollo de este proyecto se ha planteado dentro de un objetivo integrador que acerca un poco más al Museo del Traje hacia el reto de hacer efectivo el derecho universal de acceso a la cultura para las personas con discapacidad.

Un derecho por el que la ONCE trabaja asiduamente mediante la colaboración, el apoyo y asesoramiento en todas aquellas iniciativas, como la realizada por este Museo, que supongan una mejora en la accesibilidad para las personas con ceguera o discapacidad visual tanto a las instalaciones como a las colecciones expuestas.

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