La ingesta moderada de cerveza puede proteger de lesiones miocárdicas agudas

Los estudios muestran que la cerveza es una buena fuente de polifenoles y que su consumo moderado puede formar parte de una dieta saludable y estilo de vida.

Sanas propiedades las de la cerveza. / Foto: Gabi Orte / Europa Press
Sanas propiedades las de la cerveza. / Foto: Gabi Orte / Europa Press

Europa Press. La ingesta moderada de cerveza puede proteger frente a lesiones miocárdicas agudas asociadas al infarto y favorecer la función cardiaca global, según ha mostrado la investigación Intake of fermented beverages protect against acute myocardial injury: Target organ cardiac effects and vasculoprotective effects, realizada por la directora del Centro de Investigación Cardiovascular (CSIC-ICCC) y vicepresidenta de la Sociedad Española de Cardiología, Lina Badimón.

Para realizar el estudio, que ha sido presentado en el ‘VII Simposio Europeo sobre Cerveza y Salud’, que estos días se celebra en Bruselas (Bélgica), se han utilizado animales de experimentación a los que se les proporcionó durante diez días, además de una dieta rica en colesterol, unas cantidades de ligeras a moderadas de cerveza: un grupo con 12,5 gramos de alcohol al día, otro con 25 gramos de alcohol al día y un grupo al que se les suministró cerveza sin alcohol, además del grupo control que no consumió cerveza. Tras la inducción de infartos, los animales continuaron recibiendo la misma dieta durante los siguientes 21 días.

“El consumo moderado de alcohol (10-30 gramos al día) se ha asociado a un menor riesgo de infarto de miocardio o muerte en estudios en poblaciones con grave riesgo cardiovascular y en pacientes con enfermedades coronarias, por lo que con esta investigación aspirábamos a evaluar si la ingesta de cerveza tradicional y sin alcohol seguía la misma línea. El resultado es que los animales a los que se les suplementó su dieta con cerveza tradicional manifestaron menor estrés oxidativo y apoptosis, así como una mejor fibrosis reparativa en el corazón y, por tanto, un mejor funcionamiento cardíaco global”, ha explicado Badimón.

Por su parte, durante el encuentro la doctora del departamento de Nutrición y Bromatología de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Barcelona, Rosa Lamuela, ha desvelado datos de su estudio ‘Polyphenol intake and mortality risk: a re-analysis of the PREDIMED trial’, publicado en la revista BMC Medicine, que muestran que la cerveza es una buena fuente de polifenoles, de los cuales, alrededor del 70-80 por ciento provienen de la malta, y el 30-20 por ciento restante proviene de lúpulo.

En este sentido, la doctora ha explicado que los compuestos fenólicos principales son ácidos y los más importantes para la salud son las prenilflavanonas, como el xantohumol y el isoxantohumol. “Los polifenoles pueden reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV) y otras enfermedades crónicas debido a sus propiedades antioxidantes y sus efectos beneficiosos sobre la presión arterial, los lípidos, resistencia a la insulina y los biomarcadores inflamatorios”, ha apostillado.

Revisión científica del mito de la ‘barriga cevercera’. Además de los participantes españoles, durante el simposio se han presentado estudios sobre bebidas fermentadas de diferentes investigadores europeos de renombre. Así, la nutricionista irlandesa de salud pública, Kathryn O’Sullivan, ha demostrado que el consumo moderado de cerveza puede formar parte de una dieta saludable y estilo de vida.

Y es que, según sus investigaciones, la creencia de que la cerveza causa aumento de peso y una ‘barriga cervecera’ no tiene “ninguna” base científica. “El consumo excesivo de cualquier tipo de alcohol resultante de la ingesta de calorías extra puede llevar a un desequilibrio de la energía y, por lo tanto, el aumento de peso. Sin embargo, el consumo moderado de alcohol no necesariamente conduce al aumento de peso si se mantiene el equilibrio energético”, ha apostillado.

La salud de los deportistas también ha cobrado importancia durante la jornada. Es el caso de las investigaciones del médico jefe y profesor del Departamento de Prevención, Rehabilitación y Medicina del Deporte (PRS) en Hospital Técnico de Múnich (TUM), Johannes Scherr, quien ha presentado algunas conclusiones sobre su estudio ‘Efectos de los micronutrientes y productos secundarios de las plantas (polifenoles) sobre la respuesta inmune’.

Los datos de esta investigación han señalado que el ejercicio prolongado aumenta significativamente la incidencia de enfermedad de las vías respiratorias superiores (URTI), lo que se conoce como la llamada ‘ventana abierta” en los atletas’. Esta alteración está causada por la disfunción inmune transitoria.

“Los compuestos polifenólicos de origen natural presentes en alimentos como verduras, frutas, vino o también la cerveza sin alcohol, tienen efectos protectores para la salud de los atletas. Esto se debe a la existencia de fuertes anti-oxidantes, anti-patógenos, y propiedades anti-inflamatorias presentes en esta bebida fermentada, con lo que un consumo moderado de cerveza sin alcohol podría reducir la inflamación y las infecciones de las vías respiratorias superiores”, ha apostillado.

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