Hallan en la casa donde vivía el supuesto pederasta pruebas que lo relacionan con los raptos

Han localizado una crema comprada en su último rapto y una multa a un coche Toyota, marca usada en las primeras accciones. La Policía busca restos de un vómito en la casa desocupada donde llevó a una de las víctimas y restos de ADN en las cañerías del baño.

La Policía ha registrado la casa que alquiló el supuesto pederasta en Madrid. / Foto: Europa Press
La Policía ha registrado la casa que alquiló el supuesto pederasta en Madrid. / Foto: Europa Press

Europa Press. La Policía ha hallado en el domicilio en el que vivía el presunto pederasta de Ciudad Lineal un bote de crema que, según los investigadores, es el mismo que compró el detenido en el establecimiento el día que llevó a cabo su última acción conocida al raptar a una niña de origen dominicano, han informado fuentes de la investigación.

El ahora detenido había raptado a la menor a la que dejó unos minutos en el interior del coche mientras él acudía a comprar la crema ahora encontrada en su casa. Fue el 22 de agosto y el pederasta estuvo con la niña cerca de una hora y media.

Estas mismas fuentes han añadido que en ese mismo registro realizado en la casa de su madre donde vivía el acusado han encontrado una multa de tráfico a un coche Toyota, precisamente la marca del coche que, según las investigaciones, usó el acusado en sus primeras acciones. Posteriormente cambió a un Citroën Xsara Picasso.

Al estar relacionado con negocios de compra y venta de coches tenía posibilidad de cambiar de vehículo con facilidad, lo que dificultó la acción policial. Desde la detención llevada a cabo el miércoles 24 de septiembre a las 7.34 horas en Santander hasta que el detenido pase el viernes día 26 a disposición judicial, la Policía está trabajando para reunir el mayor número de pruebas que presentar ante la titular del Juzgado de Instrucción Número 10 de Madrid, María Antonia de Torres Díez-Madroñero.

La muestra de ADN. Además de estas dos pruebas, la Policía cuenta con una muestra de ADN hallada precisamente en el establecimiento en el que se detuvo el pederasta en su última acción cometida a finales de agosto. Allí dejó una pequeña muestra de su ADN que los investigadores consideran que puede reforzar el resto de pruebas.

Las fuentes consultadas admiten que es una muestra de un tamaño tan pequeño que por si sola no podrá certificar la identidad del detenido, pero añaden que sí puede aportar datos relevantes al cruzarla con otras muestras de ADN que se puedan realizar al acusado.

Los investigadores explican que en este tipo de pruebas con ADN, a pesar de que la muestra sea pequeña, sí se puede llegar a conocer una parte relevante de las características de una persona ya que al cruzarse con otra muestra de mayor tamaño puede ofrecer unos porcentajes de compatibilidad suficientes para dar por buena la muestra.

Análisis forense del Citroën Xsara. Otra prueba es la grabación de la cámara de la EMT sobre el coche Citroën Xsara Picasso con el que el pederasta cometió su último rapto. La cámara pudo grabar el coche estacionado en segunda fila, pero no llegó a captar la matrícula. Precisamente fue en el intento de tratar de definir la matrícula en esas imágenes cuando se recurrió al FBI, aunque los sistemas empleados por la policía norteamericana tampoco dieron resultados en este apartado concreto.

Ese coche fue encontrado más adelante por los investigadores en su ingente análisis de decenas de miles de vehículos, principalmente de la marca Toyota y Citroën. Fue en un negocio de compraventa de coches donde el citado Citroën Xsara Picasso se exponía a la venta. Aún así los investigadores insistieron y se toparon con una ayuda inesperada: sobre el coche constaba aún una orden de embargo por impago a partir de la cual pudieron conocer la identidad del anterior dueño del vehículo, que resultó ser Antonio Ortiz Martín.

Llegaron a la conclusión de que habían dado con el hombre que buscaban cuando compararon los datos de esa identidad con las descripciones que tenían del pederasta. Pero el análisis de este coche no se limitó a la mera comprobación de la identidad de su anterior propietario. Aprovechando que constaba una orden de embargo y contando con la autorización judicial pertinente, la Policía retiró el vehículo de donde estaba expuesto para su venta.

El dueño del negocio se presentó ante la Policía para demostrar que todo estaba en regla, pero para entonces la Policía ya había realizado los análisis de ADN sobre el coche en busca de nuevas pistas incriminatorias que podrían sumarse a las ya existentes. Por el momento la Policía no ha recibido aún los resultados, según las fuentes consultadas.

“Violento con las mujeres”. La Policía también aportará a la jueza el contenido de conversaciones telefónicas del detenido. Se intervinieron sus comunicaciones por orden judicial cerca de las dos semanas que pasó en Santander huyendo de la presión policial escondido en casa de su tío. Fuentes de la investigación han relatado que de las escuchas realizadas se llega a la conclusión de que el detenido era “una persona violenta con las mujeres” a la luz del trato que dispensaba a su novia.

Precisamente la novia ha aportado otro dato relevante para incriminar a Antonio Ortiz como el pederasta de Ciudad Lineal. Según las mismas fuentes consultadas, esta mujer ha declarado a la Policía que fue ella la que proporcionaba los orfidales (un opiáceo que sólo se puede adquirir con receta) al acusado. Este era el medicamento que pederasta suministraba a sus víctimas para dormirlas mientras él abusaba de ellas.

Estos son algunas de la pruebas con las que cuenta de momento la Policía, aunque los investigadores confían en poder seguir recabando más en el minucioso registro en el piso desocupado y en obras de la calle Montearagón, número cinco que pertenece a la familia del detenido. Hasta ese lugar llevó el pederasta al menos a una de la niñas a la que drogó y tras abusar de ella duchó para borrar pruebas.

La niña vomitó sin decírselo a su captor. No obstante, las fuentes consultadas se muestran convencidas de poder encontrar restos de ADN y para ello se busca incluso en el interior de las cañerías del baño ya que suele ser habitual que al ducharse se cuelen pelos por le desagüe. Además la niña relató a los investigadores que durante su rapto se sintió mal y vomitó en un lugar de la casa sin que se lo dijese a su captor. De hecho los investigadores creen que el pederasta pasó por alto este detalle. En caso de encontrarse restos de vómito sería otro dato clave para la investigación.

Asimismo, las fuentes consultadas han informado también de que la jueza, que ha decretado el secreto de las actuaciones, ha convocado una rueda de reconocimiento que también podría arrojar resultados definitivos para este caso.

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