‘Boyhood’: una vida, una infancia

Nada menos que 12 años ha durado el rodaje de esta película de Richard Linklater, tan humilde como ambiciosa, que retrata el paso de la infancia a la juventud desde los ojos de un niño y su hermana.

Una escena de 'Boyhood'.
Una escena de ‘Boyhood’.

Carlos Fernández / @karlos686. Ganadora del Oso de Plata a la mejor dirección en la última edición del Festival de Berlín y reconocida internacionalmente por la crítica, se estrena en España Boyhood, momentos de una vida. Esta película ha hecho historia en las páginas del séptimo arte, pues nada más que 12 años ha durado el rodaje de sus cortísimas dos horas y 46 minutos. La intención de su director era que los actores crecieran a la vez que lo hacían sus personajes en una película que retrata el paso de la infancia a la juventud desde los ojos de un niño y su hermana rodeados por sucesos familiares que darán buenos y malos recuerdos. En definitiva: una vida, una infancia.

Algunos cineastas como Terrence Malick y su ambiciosa El árbol de la vida o Ingmar Bergman con su magnífica Fanny y Alexander han tratado de coger el tiempo de los años familiares que van de la niñez a la adultez desde los ojos de un niño. Los actores de Boyhood cuentan esa historia en cuerpo y alma, ellos crecían a la vez que sus personajes lo cual puede sonar documental o incluso experimental cuando uno visiona la película. Richard Linklater, guionista y director ha querido hacer historia, ha tenido la paciencia y sabiduría que un artista debe tener para dar una pincelada con sentido, ha cambiado las normas de un rodaje y ha cambiado los patrones del cine con esta película.

Si bien Boyhood podría dejarse llevar por los temas clásicos de una historia familiar de clase media, no lo hace, lo que ves en pantalla puede parecer normal pero el conjunto no lo es, eso es uno de los misterios que contiene esta película, tan humilde como ambiciosa, no pretende ser la mejor de la clase y eso la hace más viva e incluso más real. Habla de tus amigos, de tu pareja, de tus hijos o de tus padres, los verás en alguna de las intrínsecas escenas de Boyhood. Linklater da una masterclass de cine y una lección de vida sin sermonear, aburrir, desvariar o pedantear y ahí reside el talento de este director que se enfrenta sin miedo a algo que podría haberle salido muy mal, ya que las mejores películas son siempre las que más que se arriesgan o rozan el fuego del fracaso.

Ellar Coltrane, magnífico en cada una de sus edades, así como Lorelei Linklater, hija del director de la película que fue de los brazos de su padre a ser su actriz; Patricia Arquette, una madre fuerte, dura, vulnerable, real, uno de los mejores trabajos de su vida como actriz y, por último, Ethan Hawke como un padre cariñoso que toma el mejor camino por sus queridos hijos, también brillante. Todos ellos componen una familia que se enfrenta a las más duras situaciones, así como a las más bellas primeras experiencias o experiencias en general.

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