El jefe de seguridad de Gegsa, responsable del robo de la caja fuerte del Granada CF

Redacción. El Juzgado de lo Penal 3 de Granada ha condenado a dos años de prisión al jefe de seguridad de la empresa municipal Gegsa, encargada del mantenimiento y seguridad del Estadio de los Cármenes, por el robo, el 18 de octubre de 2011, de la caja fuerte del Granada CF, que guardaba la recaudación obtenida por la venta de entradas del encuentro disputado entre el club rojiblanco y el Barcelona FC, que ascendía a más de 131.000 euros.

El magistrado Antonio Aguilera impone además a Juan C.C.S., al que le atribuye un delito de robo con fuerza, el pago de un tercio de las costas procesales y que indemnice al Granada con 131.000 euros, cantidad de la que responderá subsidiariamente Gegsa, según consta en la sentencia y contra la que cabe recurso de apelación ante la Audiencia Provincial.

El Juzgado absuelve sin embargo a los otros dos acusados junto a él, los hermanos Jonathan y Daniel L.G., el primero técnico de la empresa Tecnimatic Security, y el segundo el gerente de la empresa, al entender que “no ha quedado debidamente acreditado” que tuvieran participación alguna en los hechos.

Según consta como probado en el fallo, dentro de Gegsa era Juan C.C.S el que se encargaba de hecho de la gestión de los medios de seguridad del Estadio de Los Cármenes, siendo él quien, junto con otro empleado, expedía las tarjetas de apertura de las puertas.

De hecho, el 29 de agosto de 2011 activó una tarjeta denominada ‘300 general’ con un nivel máximo de accesos, tanto de las puertas ubicadas en el Estadio de Fútbol, como de las puertas de las oficinas que Gegsa tenía en la calle Aguas Bravas de la zona Bola de Oro de Granada.

Ya el martes día 18 de octubre de 2011 se abrieron las taquillas del estadio para la venta adelantada de entradas correspondiente al encuentro de fútbol entre el Granada C.F. y el F.C. Barcelona a disputar el martes siguiente 25 de octubre.

Una vez cerradas las taquillas, uno de los empleados del club de fútbol bajó desde las oficinas y, sin recontar el dinero de la recaudación de la venta de entradas de ese día, lo metió en una mochila, subió hasta las oficinas del club, en la tercera planta del estadio, e introdujo lo recaudado en la caja fuerte que se encontraba en un almacén, en cuyo interior también había tres carnés de socios del club y una serie de pagarés todavía no cobrados por un importe total de 113.957,70 euros.

Autores desconocidos. Una vez que sobre las 21,29 horas de aquel día los últimos empleados del club que se marcharon de las oficinas del Granada C.F. conectaron el sistema de alarma de las oficinas, “autores no identificados, obrando con ánimo de ilícito beneficio económico, y conociendo tanto la existencia y ubicación de la caja fuerte, las claves de conexión y desconexión del sistema de alarma de las oficinas y teniendo en su poder un mando de apertura de las puertas de cristal de acceso a las dependencias del Granada Club de Fútbol”, procedieron con el mando a abrir las puertas de acceso a esas dependencias.

Ya a las 22,43 horas procedieron también a desconectar la alarma, tras lo cual se dirigieron al almacén donde se ubicaba la caja fuerte, apoderándose de ella y de todo su contenido, para seguidamente proceder a conectar la alarma de las oficinas a las 22,50 horas y marcharse del estadio con los efectos sustraídos.

Para llevar a cabo la sustracción de la caja fuerte y de su contenido, los autores materiales, según el juez, contaron con la “colaboración decisiva” del acusado Juan C.C.S.

“Para facilitarles la impunidad de su acción” procedió el día anterior de la sustracción, esto es, el día 17 de octubre de 2011, a desconectar, “sin causa justificada”, el sistema de grabación de las cámaras de vídeo vigilancia existentes en el estadio y, asimismo, les facilitó la tarjeta de acceso ‘300 general’ que él mismo expidió, activó y tenía en su poder, tarjeta que fue utilizada en diversas ocasiones por los autores materiales para conseguir acceder hasta la entrada a las oficina donde en un almacén el club de fútbol guardaba la recaudación del día dentro de la caja fuerte.

Así, dicha tarjeta fue utilizada por primera vez unos diez minutos después de que los últimos empleados del Granada C.F. en irse de sus dependencias conectaran la alarma de las oficinas, en concreto, a las 21,39 horas para abrir la puerta que da acceso a la dependencia de la UCO situada en la cuarta planta del estadio.

Con tarjeta de acceso. La segunda vez que la utilizaron fue después de que sobre las 21,55 horas los últimos empleados de Gegsa abandonaran el estadio, en concreto, a las 22,15 horas para, tras bajar a la planta 0 del Estadio, llegar al anillo interior que rodea el estadio y proceder allí a abrir con la tarjeta la “verja interior”, posibilitando así el paso de un vehículo.

La tercera ocasión que utilizaron la tarjeta fue a las 22,23 horas para abrir desde el interior la puerta “peatonal po” que da acceso a pie al exterior del estadio, existiendo junto a dicha puerta el “porton entrada” por donde desde el exterior acceden vehículos al anillo interior.

Dicho portón no fue aperturado con la tarjeta, si bien, también puede abrirse con un mando a distancia que el sistema de control de aperturas no registra; a los ocho minutos siguientes, esto es, a las 22,31 horas, tiene lugar, por cuarta vez, la utilización de la tarjeta ‘300 general’, en esta ocasión para acceder a la habitación de “Acc.control” (acceso control), donde los empleados de Gegsa disponen en un cajetín de llaves manuales de aperturas de puertas y entre ellas, de la denominada “maestra aluminio” que abre la puerta “acceso prensa” que da acceso a las escaleras que suben a las oficinas del club de fútbol, tras abrir la puerta denominada “anillo visitante” que los autores aperturaron con la indicada tarjeta a las 22,39 horas.

Éste fue el quinto y último movimiento detectado de la tarjeta, esto es, cuatro minutos antes a que los autores materiales procedieran a desconectar la alarma de las oficinas del club, teniendo así acceso expedito hasta la caja fuerte que con todo su contenido sustrajeron, incluida la recaudación de la venta de entradas del día que tras el posterior recuento ha quedado determinado que ascendió a la cantidad de 131.010 euros.

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