El aragosaurus, el primer dinosaurio español, tiene 145 millones de años

Las últimas investigaciones, que han servido para hacer una clasificación más precisa, elevan su antigüedad en 15 millones.

La tibia original y una reproducción de los huesos de la mano podrán verse en Dinópolis-Teruel a partir del día 30 de julio.
La tibia original y una reproducción de los huesos de la mano podrán verse en Dinópolis-Teruel a partir del día 30 de julio.

Redacción. Los últimos estudios geológicos del yacimiento de la provincia de Teruel donde se encontró el Aragosaurus ischiaticus, el primer dinosaurio definido en España, cuya antigüedad se consideraba anteriormente en torno a 130 millones de años, lo han situado ahora en el tránsito Jurásico-Cretácico, con unos 145 millones de años. Esta es una de las novedades que se han dado a conocer este miércoles 30 de julio en Dinópolis.

Con motivo de los 30 años de la última excavación en el yacimiento Las Zabacheras de Galve, realizada en 1983, y también para estudiar los fósiles del esqueleto de Aragosaurus, se llevó a cabo un nuevo trabajo científico que se acaba de publicar en la revista británica ‘Zoological Journal of the Linnean Society’.

En el estudio, liderado por la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, colabora José Luis Sanz (Universidad Autónoma de Madrid), autor principal de la nueva especie -que se publicó en 1987- así como científicos del University College de Londres, del Imperial College de Londres y de la Universidad Complutense de Madrid.

Faltaba un análisis detallado acerca de este emblemático dinosaurio que incluyera la descripción de todos los huesos conocidos y completara aspectos científicos sobre su anatomía, clasificación y la edad en la que vivió, objeto de debates científicos.

Todos los detalles de estos trabajos han sido dados a conocer en un acto celebrado este miércoles en Dinópolis Teruel con la presencia del presidente de la sociedad y consejero de Industria e Innovación, Arturo Aliaga; el director gerente del Instituto Aragonés de Fomento (IAF), Antonio Gasión y el director gerente de la Fundación Dinópolis, Luis Alcalá.

Aragosaurus fue un dinosaurio saurópodo (herbívoro de hábitos cuadrúpedos, con cuello y cola muy alargados y con una cabeza pequeña). Los huesos estudiados en el nuevo trabajo son una extremidad delantera, un fémur, una falange ungueal (uña), huesos de la cintura escapular y pélvica, 14 vértebras de la cola, chevrones y costillas.

Por otra parte, el único diente asignado previamente a esta especie ha sido descartado como perteneciente a ella. Los huesos hallados permiten estimar unas dimensiones de 17 metros de longitud y 20 toneladas de peso y situarlo como un macronario basal, es decir, emparentado con los camarasáuridos de Norteamérica y con los braquiosáuridos de Norteamérica y África.

Aragosaurus vivió en un antiguo delta, una zona húmeda con abundante vegetación, surcado por canales meandriformes que desembocaban en el Mar de Tethys, ancestro del actual Mediterráneo.

Compartiría hábitat, hace unos 145 millones de años (Formación Villar del Arzobispo) con dinosaurios típicos del final del Jurásico de la Península Ibérica: otros saurópodos gigantes, estegosaurios y diversos carnívoros.

Nuevos descubrimientos. El yacimiento Las Zabacheras fue excavado en varias ocasiones. La primera, a finales de los años 50, cuando José María Herrero y Dimas Fernández Galiano recuperaron varios huesos que se depositaron en el Museo Provincial de Teruel.

Posteriormente, entre 1982 y 1983, un equipo de paleontólogos de la Universidad Autónoma de Madrid y del Instituto de Paleontología de Sabadell -hoy Institut Català de Paleontologí– estudió el yacimiento y sus fósiles. Como resultado de sus actuaciones, Aragosaurus ischiaticus se definió en el año 1987, en la revista Estudios Geológicos (CSIC).

Este mismo año 2014 se ha vuelto a trabajar en este yacimiento histórico que estaba literalmente cubierto por más de 4 metros de escombros. La actuación ha permitido alcanzar los niveles fosilíferos originales y recuperar huesos inéditos de Aragosaurus ischiaticus: varios chevrones, un esternal y una tibia.

Además, los restos vegetales y el polen que se han hallado en Las Zabacheras permitirán conocer todavía más información acerca del ecosistema en el que vivió el “lagarto de Aragón”. Estas investigaciones se realizan en el marco de un proyecto paleobotánico con especialistas de la Universidad de Vigo y de la Universidad Nacional Autónoma de México, programado para conocer la flora de los humedales del final del Jurásico y del Cretácico temprano de Galve.

Algunos resultados obtenidos en otros dos yacimientos con dinosaurios de Galve se han publicado el pasado 10 de julio en la revista Historical Biology (Palaeobotanical remains associated with dinosaur fossils from the Camarillas Formation (Barremian) of Galve (Teruel, Spain)

Los fósiles de Aragosaurus se exponen en la sede de Dinópolis en Galve, ‘Legendark’, y en la colección paleontológica del Ayuntamiento de Galve. La tibia, uno de los nuevos fósiles hallados en 2014 se presentará en el 74º congreso internacional de la Society of Vertebrate Paleontology que se celebrará en Berlín durante el próximo mes de noviembre.

La tibia original y una reproducción de los huesos de la mano podrán verse en Dinópolis-Teruel a partir del día 30 de julio, en la vitrina de novedades del Museo Aragonés de Paleontología.

 



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