Hallados dos explosivos de la Guerra Civil en un domicilio de Don Benito, en Badajoz

Funcionarios del Tedax-NRBQ de la Policía Nacional se han encargado de las dos granadas de mortero localizadas por una señora cuando realizaba labores de limpieza en su casa.

Las dos granadas de mortero halladas en Don Benito.
Las dos granadas de mortero halladas en Don Benito.

Redacción. Funcionarios del Tedax-NRBQ de la Policía Nacional, adscritos a la Jefatura Superior de Policía de Extremadura, han intervenido este pasado martes, 22 de julio, en un domicilio particular de Don Benito después de que se encontraran en su interior dos explosivos de la Guerra Civil.

Se trata de dos granadas de mortero, modelo Valero, calibre 80 y con 550 gramos de explosivo, pertenecientes al bando nacional y de fabricación española que no ofrecen “peligro de explosión”, aunque “perfectamente funcionan”. Así lo han asegurado dos de los funcionarios del Tedax-NRBQ de la Policía Nacional, en representación de este grupo policial que ha intervenido en el domicilio.

En declaraciones a los medios en la Jefatura en la ciudad de Badajoz, uno de los agentes de este grupo, que no ha querido desvelar su identidad, ha concretado que han sido hallados en Don Benito por una señora cuando estaba realizando labores de limpieza en su casa. Son de gran tamaño y que cuenta con “aperos” y “cantidad de cuadras”.

Ha apuntado que en uno de estos aperos había un taller para “arreglar todos los archiperres de la labranza” y que entre ellos se encontraban las dos granadas “escondidas”, a la vez que ha aplaudido que “efectivamente hicieron lo que hay que hacer, llamar a la policía, ponerlo en conocimiento de los especialistas”, que se han desplazado al lugar para retirarlas.

A este respecto, el agente ha explicado que han sido retiradas porque estas granadas de mortero no contaban con la espoleta que permite que explosione, a pesar de lo cual ha advertido que “si se manipula” se puede “sacar el explosivo y se puede utilizar con cualquier otro fin que no sea lícito”, y ha agregado que “peligro de explosión no ofrece porque le falta la espoleta” y este tipo de artefactos “hace explosión por impacto”.

“Recomendamos que nos avisen porque en casa se tienen muchas guardadas. De hecho vas a algunos bares y las tienen ahí en exposición, vas a casas particulares y las tiene el señor ahí en su despacho”, ha señalado este agente, quien ha explicado que aunque “las hay que no tienen nada, que están desactivadas, pero las hay que tienen la carga explosiva, y las hay totalmente íntegras”.

En este mismo sentido, ha recordado que hace 8 o 10 años en Almendralejo a un guardia civil se le cayó una granada que contenía 250 gramos de explosivo ocasionando un agujero de un metro en el suelo e hiriendo al propio agente.

Considerar que está cargado. De la misma manera, otro funcionario del Tedax-NRBQ  ha insistido en que, si aparecen este tipo de artefactos, tanto quien lo localiza como los miembros de este grupo policial deben “considerarlo siempre como si tuviese explosivo” y estuviese “cargado”, a la vez que ha pedido que se tenga “muchísimo cuidado” porque la mayoría “están intactos” y el explosivo es “muy estable” y “está prácticamente vivo durante el tiempo que está metido en el proyectil”.

Ambos funcionarios han apuntado que desde el año 1979, cuando se creó este grupo, se han recogido alrededor de 550 artefactos en la comunidad extremeña, a los que se hay que sumar los recogidos por la Guardia Civil, dado que hay “muchísimos” y, concretamente, en zonas donde tuvieron lugar las guerras “más importantes”, como en Don Benito-Villanueva, Cáceres o La Siberia.

También han resaltado que el protocolo habitual en este tipo de casos es hacer un estudio técnico del artefacto, que incluye la realización de radiografías para saber si tiene el detonador incrustado o explosivo, para proceder posteriormente a su destrucción gracias a “un permiso de autorización” entre esta unidad y la base militar de Bótoa.

Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.