Ultraviolencia, ¿El espectador te quiere?

El cine, como arte que es, es una forma de expresión y de las más directas que hay para ir allá donde esté el espectador y éste busca muchas cosas al ir al cine, ya sea evasión, terror o simplemente placer.

(Funny games, Michael Haneke, 1997).
(Funny games, Michael Haneke, 1997)

Carlos Fernández. La vida quizá no cumpla siempre nuestras expectativas pero el cine si tiene el poder de hacerlo y es ese uno de sus principales atractivos y siendo esto así, ¿cuáles son las películas o los temas más recurrentes en el medio donde todo es posible? ¿Qué películas elige un público “que siempre tiene la razón” para desahogar sus frustraciones del día a día?.

El cine, como arte que es, es una forma de expresión y de las más directas que hay para ir allá donde esté el espectador y éste busca muchas cosas al ir al cine, ya sea evasión, terror o simplemente placer. Como ya dijo Alex en “Clockwork Orange” (Stanley Kubrick): “…aquella ultraviolencia que nos mataba de risa”, ya anticipaba una película sobre la violencia y la vena sádica que se esconde en el ser humano y no es difícil observar esta película con deleite y admiración, ¿qué se esconde aquí?. Las emociones reprimidas de nuestra vida diaria, nuestra furia, nuestro amor, nuestros deseos salen a relucir en películas que nos producen un enamoramiento por personajes que sin duda odiaríamos en la vida real. Otros directores que han indagado en el exceso o la ultraviolencia como Oliver Stone (“Asesinos natos”), Martin Scorsese (“Casino”) o Michael Haneke (“Funny games”) ya han dejado un testimonio y una visión sobre personajes que huyen del aburrimiento y “mediocridad” de sus rutinarias vidas para emplearlas en sacar la mejor versión de uno mismo, que consiste en sacar las peores cualidades del ser humano por instinto y diversión.

¿Qué tienen estos personajes perturbados que el público aclama y demanda más cada día?. Suelen ser caricaturas de nuestra sociedad, personajes que buscan justicia o venganza y en medio de ese camino incorrecto se encuentran más vivos que nunca, lo que da vida a la película y vigor al espectador. En “Funny games” (1997, Michael Haneke), el director austriaco coge a dos peligrosos individuos y los introduce en una pacífica casa con una buena familia, estos psicópatas someten a los inocentes a torturas basadas en juegos perversos pero con una mirada distinta, los psicópatas miran al espectador y dialogan con él y luego continúan con sus perversos planes con la inocente familia, lo que introdujo al espectador en el infierno de la violencia que se mostraba en pantalla y los desterraba de su tranquilidad en la butaca, lo cual hacía ver que la violencia en el cine es una cosa y en la vida real otra.

(“Django Unchained”, Quentin Tarantino, 2012)
(“Django Unchained”, Quentin Tarantino, 2012)

Dicho esto ¿por qué el público y la crítica responden tan bien a Haneke o Tarantino? La perversión, así como el amor, anida en nosotros, las personas somos seres que aguantamos día tras día vivir con nuestros problemas, propios o externos, o simplemente con nuestro pasado o nuestra inquietud, ya sea por nuestro deber cívico o cualquier otro motivo y el cine explota nuestras ansias de rabia y de gritar, lo cual divierte y gusta ver al espectador, así como el cine de terror resuelve las ganas de pasar miedo ya que al espectador le gusta sentirlo o el cine romántico nos puede hacer sentir amor o hacernos reflexionar sobre él. Solo hay que ver el éxito de “El lobo de Wall Street” (Martin Scorsese) este año, uno de los personajes más despreciables del cine reciente, tan propio en el cine de Scorsese este tipo de personajes, y de los más admirados y queridos en lo que va de año, esto ya deja ver de por sí que el cine cumple una función con nosotros mismos, la necesidad de que nos cuenten historias, sean más o menos sangrientas pero siempre dándonos algo que no podemos coger de la realidad.

One Response to "Ultraviolencia, ¿El espectador te quiere?"

  1. Juan García   julio 19, 2014 at 9:43 pm

    “La necesidad de que nos cuenten historias, sean más o menos sangrientas pero siempre dándonos algo que no podemos coger de la realidad”

    Gran artículo

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