La ingesta moderada de cerveza puede mejorar la respuesta de los sistemas inmune y cardiovascular

El estudio del CSIC demostró también que durante el mes en el que se consumió cerveza de forma moderada no se registró ningún aumento de peso ni de masa corporal.

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Cerveza. / http://www.vivaconsalud.es

Redacción. El consumo moderado de cerveza puede mejorar la respuesta inmunológica del organismo y proteger el corazón en adultos sanos. Esta es la principal conclusión expuesta por la doctora Ascensión Marcos, del Grupo de Inmunonutrición del Departamento de Metabolismo y Nutrición del Instituto de Ciencia y Tecnología de los Alimentos y Nutrición del CSIC durante su participación en la mesa redonda ‘Comportamientos saludables’ en el marco de la XVI Reunión de la Sociedad Española de Nutrición que se celebra estos días en la Universidad de Navarra.

En la jornada, que cuenta con la participación de distintos profesionales de la salud del campo de la nutrición, se debatirá el papel de la actividad física y la nutrición dentro de un entorno saludable y sostenible.

Ascensión Marcos ha centrado su intervención en la mesa redonda en dar a conocer los resultados del estudio titulado ‘Consumo moderado de cerveza. Estudio nutricional e imnunológico en humanos y en animales de experimentación’ elaborado por su grupo de investigación con ella al frente, según ha explicado el Centro de Información Cerveza y Salud.

Así, ha valorado el papel del consumo moderado de cerveza en relación al sistema inmunológico y al sistema cardiovascular, concluyendo que la cerveza en dosis moderadas podría, por un lado, mejorar la respuesta inmune contra patógenos externos, y por otro, mejorar el sistema cardiovascular al disminuir los niveles de colesterol total y triglicéridos.

De esta forma ha señalado cómo, tras la ingesta moderada de cerveza, se observó un incremento de los leucocitos (glóbulos blancos) y linfocitos, en especial de los linfocitos T, unas células inmunológicas que ayudan a destruir microorganismos invasores, protegen al cuerpo de bacterias específicas, destruyen virus, responden a tejidos extraños como los trasplantes y, además, actúan como reguladores del sistema inmunológico.

Según Ascensión Marcos, “el aumento de linfocitos T muestra que el consumo moderado de cerveza, en adultos sanos, puede mejorar la respuesta inmune de nuestro organismo”.

Además, durante el periodo de la investigación se observó una mejora significativa de hematíes, hemoglobina y hematocrito en los individuos participantes que habían tomado cerveza moderadamente, con mayor relevancia en las mujeres que en los hombres. La falta de estos parámetros podría ocasionar en el organismo falta de hierro y vitaminas del grupo B, es decir, anemia.

De la misma forma, durante el periodo de investigación se comprobó un aumento de los niveles de colesterol bueno o HDL entre los consumidores de cerveza. Se trata de un biomarcador esencial cuyo incremento está relacionado con un menor riesgo de la formación de placas de ateroma, y por tanto, se relaciona a su vez con un efecto cardioprotector.

Marcos ha afirmado que “el consumo moderado de cerveza podría contribuir a aumentar los niveles de HDL, encargado de transportar el colesterol LDL, o colesterol malo, hacia el hígado, por lo que, al disminuir los niveles de LDL, la cerveza ejerce un efector cardioprotector”.

Tras la experimentación, también se observó que un consumo moderado de cerveza en adultos sanos no produce ningún tipo de alteraciones en los marcadores hepáticos.

En lo que respecta a la masa corporal, durante el mes en el que se consumió cerveza de forma moderada, no se registró ningún aumento de peso ni de masa corporal. Además, el consumo moderado de cerveza durante ese tiempo no modificó los hábitos alimenticios de las personas que se sometieron al estudio.

Marcos ha explicado que la cerveza es una bebida que puede estar incluida dentro de una dieta saludable ya que, al estar elaborada a partir de ingredientes naturales (agua, cereal malteado y lúpulo) posee una serie de nutrientes derivados de los mismos, como las vitaminas del grupo B, los minerales, la fibra y los polifenoles o antioxidantes naturales, que le confieren su especial interés nutritivo.

Además, ha recordado que la aportación calórica de la cerveza es muy inferior a la de otras bebidas alcohólicas ya que una caña de 200 ml. Aporta sólo 90 kcal. Así, Marcos ha señalado que “un consumo de una cerveza diaria supone un porcentaje muy pequeño de la ingesta calórica diaria recomendada, que es de 2.000 calorías para las mujeres y 2.500 para los hombres”.

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