Siete ajedrecistas ciegos compiten contra videntes en el XXXIV Open Internacional de Benasque

Más de 400 jugadores participan en esta competición, una de las más importantes de toda Europa.

El torneo se celebra del 4 al 12 de julio. / Foto: Once Aragón
El torneo se celebra del 4 al 12 de julio. / Foto: Once Aragón

Redacción. Siete ajedrecistas ciegos y con discapacidad visual competirán contra videntes en el XXXIV Open Internacional de Ajedrez de Benasque, que se disputa en la localidad oscense del 4 al 12 de julio.

Entre los participantes se encuentran dos de los jugadores del equipo español que se alzó con el bronce en el Campeonato del Mundo por Equipos celebrado el pasado año en Zaragoza: el tarraconense Gavril Draghici y el madrileño David Zanoletty.

Junto a ellos, estarán también en Benasque Roberto Clemente (Castilla y León); David Fernández (Galicia); José Luis Ortiz (Cataluña); Óscar Sáez (País Vasco); y Vicente Monmeneu (Valencia), ha explicado la Once.

La sede de la competición será el Pabellón Polideportivo de Benasque. El horario de juego será todos los días a partir de las 16.00 horas, excepto el sábado 12, que se jugará la última ronda a partir de las 9.00 horas.

El Open se disputará por sistema suizo a nueve rondas. El ritmo de juego será de 90 minutos de tiempo final, más un incremento de 30 segundos por jugada. Los participantes con discapacidad visual se medirán en abierto, en igualdad de condiciones, al resto de competidores sin discapacidad de países de todo el mundo. Las partidas serán retransmitidas a través de Internet.

El Open Internacional de Benasque de Ajedrez está considerado como uno de los más importantes de toda Europa por la cantidad de jugadores que se inscriben (más de 400) y la calidad de todos los ajedrecistas, ha subrayado la Once.

Deporte integrador. El ajedrez es un deporte de larga tradición entre las personas con discapacidad visual, por su facilidad para ser practicado de forma integrada en las competiciones con personas videntes, han indicado las mismas fuentes.

Para la práctica del ajedrez, los ciegos necesitan sólo algunas adaptaciones en el material de juego. Por ejemplo, el tablero tiene los cuadros negros ligeramente más altos que los blancos para hacerlos diferentes al tacto. Además, las piezas negras llevan, en su parte superior, una protuberancia que las distingue de las blancas.

Cada casilla del tablero tiene un orificio en el centro, en el que se insertan las piezas a través de un pequeño vástago que éstas tienen en su parte inferior. Mediante este sistema, las manos del jugador pueden tocar todas las piezas sin derribarlas.

Las partidas entre ajedrecistas ciegos se juegan en dos tableros. Cada uno de los jugadores mueve las piezas en su tablero de modo que, al tocarlas, no moleste ni sea molestado por su contrario. Los relojes de ajedrez disponen de un mecanismo de voz con auriculares para acceder al tiempo de juego.

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