Parejas japonesas eligen Montefrío para darse el “sí quiero”

El municipio granadino de Montefrío, de poco más de 6.000 habitantes, ha suscitado el interés de las parejas de jóvenes japoneses que, desde hace unos años, se desplazan expresamente a esta localidad para celebrar una boda con todos los ingredientes “'typical Spanish”.

Los novios Yasushi y Kumiko Ichikawa en Montefrío.
Los novios Yasushi y Kumiko Ichikawa.

C.N. Montefrío ya no solo es conocido por albergar la producción del mejor queso de cabra del mundo, sino también, de un tiempo a esta parte, por ser uno de los destinos favoritos de los japoneses, que no viajan a este lugar para hacer turismo propiamente dicho, sino para casarse. En los últimos cuatro años, el pueblo ha acogido la celebración de 15 bodas de japoneses. Montefrío atrae al ciudadano japonés porque es un pueblo “muy pintoresco” que mantiene sus raíces andalusíes.

En 1981 el profesor de la Universidad de Yokohama, Yuri Oyama llegó a Montefrío y quedó maravillado con los bellos paisajes del lugar. La impresión que le causó este pueblo fue tal que volvió en cinco ocasiones más en las que fotografió no solo los monumentos del pueblo, sino también sus gentes y sus costumbres. En 1983 Oyama publicó en Japón un libro con sus fotografías y realizó dos exposiciones, una en Yokohama y otra en Tokio. A partir de este momento Montefrío fue descubierto para los nipones.

Años más tarde, un anuncio japonés mostró la imagen de la fortaleza montefrieña en Japón. Y en 1999 el periodista corresponsal en España Osamu Takeda publicó un libro llamado “Los 100 pueblos más bellos de España”, en los que se recogían las fotografías y vivencias de sus 30 años en nuestro país. Montefrío fue el pueblo seleccionado como portada de este libro.

Todo ello despertó el interés de los japoneses por Montefrío, que incluso eligen la localidad como lugar para casarse. Este interés trata de apoyarse y relanzarse y para ello el municipio instaló señalética en japonés en los principales monumentos, concretamente en el mirador panorámico situado en carretera de Montefrío a Tocón; en el mirador situado en el centro de recepción de visitantes; en el Ayuntamiento, que es un antiguo palacete privado del siglo XVIII; en la Iglesia de San Sebastián, del siglo XVI; la Iglesia de la Encarnación; o la Casa de los Oficios, del siglo XVI.

También están ya señalizados en japonés el Hospital San Juan de los Reyes, del siglo XVI; la Iglesia y Convento de San Antonio, del siglo XVIII; la Fortaleza Árabe (siglo XIV) e Iglesia de la Villa (Siglo XVI), que es actualmente el Centro de Interpretación de la Última Frontera del Al-Andalus; el Pósito, del siglo XVIII; y el Puente Romano.

El último enlace celebrado, el de los novios Yasushi y Kumiko Ichikawa, tuvo lugar hace unos días en el Ayuntamiento, lugar elegido por la empresa de eventos nipona encargada de la organización de la boda, por ser “uno de los marcos más emblemáticos de la localidad”. La ceremonia contó con todos los ingredientes que marca la tradición española: una novia vestida de blanco; un novio de chaqué; el coche clásico para recogerles en la puerta; música en directo durante el enlace y puñados de arroz para lanzar a los novios.

La pareja de recién casados junto a la alcaldesa de Montefrío.
La pareja de recién casados junto a la alcaldesa de Montefrío.

La alcaldesa de Montefrío, Remedios Gámez, les recibió en el Ayuntamiento tras la ceremonia, que fue oficiada por un intérprete para que Yasushi y Kumiko pudieran entender el rito típico español. En el banquete, celebrado en un conocido restaurante montefrieño, los recién casados pudieron degustar también productos muy españoles -como el jamón y el aceite– o la tarta nupcial.

La alcaldesa, que hizo entrega a los novios de un certificado de agradecimiento por elegir la localidad para tal fin, deseó a los recién casados “toda la felicidad del mundo en esta nueva etapa, y que regresen muchas veces a lo largo de su vida a este pueblo, porque aquí siempre tendrán su casa”. Remedios Gámez destacó que para Montefrío “es un verdadero orgullo que estas parejas sigan haciendo miles de kilómetros para venir hasta aquí desde su país de origen y celebrar un día tan especial como su boda”.

El Convento de San Antonio también ha acogido también en anteriores ocasiones bodas de parejas japonesas “por ser un marco emblemático y muy castizo”.

Coche clásico de novios.
Coche clásico de novios.

El hermanamiento de Montefrío con el pueblo nipón de Nasu, situado al norte de la isla, ha sido otro paso más en la estrecha relación que esta localidad mantiene con Japón, que le ha llevado, además de convertirse en el escenario de numerosas bodas japonesas a instalar carteles turísticos en japonés en los principales monumentos de la villa y también a organizar talleres de cultura y gastronomía japonesa con el fin de dar a conocer mejor esta cultura entre sus vecinos.

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