El beneficio de las empresas no financieras sube un 49,3% en el primer trimestre de 2014

La actividad productiva de estas compañías presentó un mayor dinamismo y la contratación temporal crece en un trimestre por primera vez desde 2008.

Los sectores tecnológico y de Internet continúan siendo los protagonistas.
Vuelven a niveles mínimos históricos los beneficios de las empresas.

Redacción. El resultado neto de las empresas no financieras subió un 49,3% durante el primer trimestre del año, frente a la caída del 37,6% contabilizada un año antes, según datos de la Central de Balances Trimestral (CBT) del Banco de España publicados en el Boletín Económico del mes de junio.

De esta forma, el beneficio de las empresas se recupera de los niveles mínimos históricos. En concreto, el valor añadido bruto (VAB) aumentó un 2,1% en términos interanuales, frente al descenso de un 6,9% registrado en el mismo período de 2013.

La actividad productiva de estas compañías presentó un “mayor dinamismo” en los tres primeros meses del año, “continuando con el perfil de progresiva mejoría observado en los últimos meses del año anterior”, explica el Banco de España.

El repunte fue “bastante” generalizado por sectores ante la evolución “más favorable” de la demanda nacional y en un contexto en el que las ventas al exterior siguieron ejerciendo un “efecto positivo” sobre la cifra de negocios.

Los gastos personal se elevaron un 0,1% frente al descenso del 1,6% registrado en el primer trimestre del pasado ejercicio, lo que significó una disminución en el ritmo de caída interanual del empleo medio (-0,9%) y un crecimiento del 1% de las remuneraciones medias.

En términos interanuales, la caída del empleo fue en torno a 1,5 puntos inferior tanto a la observada en el mismo periodo de 2013 como en comparación con la registrada en el conjunto del año previo (2,6% y 2,3%, respectivamente).

Por tipo de contrato, el empleo temporal creció un 1%, siendo el primer trimestre desde 2008 en que esta partida presenta un aumento interanual. En cambio, el número de trabajadores con contrato fijo siguió reduciéndose, afectado aún por los ajustes de plantilla realizados en algunas grandes empresas, y cayó un 1,2 %, tasa idéntica a la registrada en el mismo período del ejercicio precedente.

El resultado económico bruto (REB) se elevó un 4,1%, lo que contrasta con la caída del 11,6% un año antes. Sin embargo, los ingresos financieros cayeron un 9,1% influidos por la evolución negativa de los dividendos recibidos, que se compensó de forma parcial por el ascenso de los ingresos por intereses.

Por su parte, los gastos financieros también se redujeron (-2,7%) como consecuencia del retroceso en términos interanuales de la deuda de las empresas, puesto que los costes medios de financiación apenas experimentaron cambios significativos.

Así pues, el resultados ordinario neto (RON) creció un 1,7%, una mejora “significativa” respecto al mismo periodo de 2013, cuando descendió un 16,4%.

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