Miles de rocieros participan en la misa de Pentecostés mostrando su fe en la Virgen del Rocío

El calor no pudo empañar este hermoso acto en el que el obispo de Huelva, José Vilaplana, recordó en su homilía la necesidad de ser solidarios con quienes lo están pasando mal y pidió la intercesión de la Señora para que les diera fuerza a los Reyes y los Príncipes en esta nueva etapa.

La misa estuvo oficiada por el obispo de Huelva, José Vilaplana, además del párroco de Almonte y los capellanes de las 114 filiales. / Foto: J. Norte.
La misa estuvo oficiada por el obispo de Huelva, José Vilaplana, además del párroco de Almonte y los capellanes de las 114 filiales. / Foto: J. Norte.

Ana Rodríguez. La plaza del Real del Rocío, como se conoce a la explanada en la que la Blanca Paloma fue coronada canónicamente en 1919, se ha llenado en la mañana de este domingo, 8 de junio, de romeros y devotos de la imagen para celebrar la tradicional misa de Pentecostés, festividad que se celebra 50 días después de la Pascua de Resurrección.

Pasaban las 10.00 horas cuando el Coro de la Hermandad Matriz de Almonte comenzaba a entonar sus cánticos en un llano abarrotado en el que apenas cabía un alfiler y en el que el intenso calor no ha impedido a quienes han peregrinado hasta la aldea almonteña del Rocío escuchar el solemne acto. Los sones de este Coro, que hacía años que no intervenía en la misa en honor a la Patrona de Almonte, dejaban en silencio a la muchedumbre, no en vano el grupo dirigido por Luis Carlos Cordero tenía preparado un repertorio variado y diferente en el que tocaron diversos palos musicales.

El Coro de la Hermandad Matriz de Almonte. / Foto: Canal Sur
El Coro de la Hermandad Matriz de Almonte. / Foto: Canal Sur

El evento ha sido oficiado por obispo de Huelva, José Vilaplana Blasco; el cura párroco de Almonte, Antonio Cepeda; su vicario parroquial, el padre Zacarías Gil San Martín y los capellanes que acompañan a las 114 filiales. Sobre el altar, instalado en el lugar para la ocasión, y presidiendo el acto se podían contemplar también las insignias y simpecados de las 114 filiales –dos más que en 2013, pues este año se incorporaban el de Albaida del Aljarafe-Sevilla y Santa Fe de Granada -y, por supuesto, el de la Hermandad Matriz, estrenado este último en 2009 y réplica del anterior de la corporación, el cual puede admirarse en el interior de la ermita del Rocío.

Tras acceder los miembros de la Matriz a la explanada en compañía de diferentes cargos institucionales, como el alcalde de Almonte, José Antonio Domínguez Iglesias; el subdelegado del Gobierno en Huelva, Enrique Pérez Vigueras o el alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, entre otros, ha dado comienzo la misa de Pentecostés.

Miles de personas se han citado este Domingo de Pentecostés en El Rocío. / Foto: J. Norte.
Miles de personas se han citado este Domingo de Pentecostés en El Rocío. / Foto: J. Norte.

El presidente de la Hermandad almonteña, Juan Ignacio Reales Espina, ha sido el encargado de dar la bienvenida a los allí congregados para, posteriormente, ser el propio obispo de Huelva quien les dirigiera unas palabras previas a la primera lectura, la cual ha sido pronunciada por el vicepresidente primero de la Matriz, Manuel Padilla. El texto, sacado de los Hechos de los Apóstoles, relataba la venida del Espíritu Santo a éstos el Día de Pentecostés en forma de lenguas de fuego, las cuales les dieron el don de hablar y entender todas las lenguas de los hombres.

La delegada de Juventud de la Matriz, Rosa María Jiménez, dio lectura al salmo justo antes de que Rocío Martínez Núñez, hija del hermano mayor de la Matriz, Alfonso Martínez, hiciera lo propio con la segunda lectura, sacada de la I Carta de Pablo a los Corintios, que recordaba que todos los cristianos han sido bautizados para formar parte de un solo espíritu.

Rocío Martínez, hija del hermano mayor de la Matriz, leyó la primera lectura. / Foto: Canal Sur.
Rocío Martínez, hija del hermano mayor de la Matriz, leyó la segunda lectura. / Foto: Canal Sur.

La interpretación del ‘Aleluya’ por parte del Coro sirvió de preámbulo para escuchar el Evangelio según San Juan, que leyó el párroco almonteño, Antonio Cepeda y en el que Jesús Resucitado se presenta ante sus discípulos, dándoles la paz e insuflándoles el Espíritu Santo para enviarlos a pregonar su palabra, concediéndoles la capacidad de perdonar o retener los pecados.

Finalmente, el obispo de Huelva, José Vilaplana, pronunció la homilía, en la cual abordó diferentes asuntos de actualidad. El sacerdote habló de la necesidad de ser solidarios ante la actual situación de crisis, de “contagiar nuestra alegría”, acompañar a los que se sienten solos, ayudar a los parados a encontrar trabajo y a los desesperanzados a hallar sentido a sus vidas.

Insistió en la imagen de la Virgen como intercesora ante Dios para lograr la fortaleza necesaria para seguir adelante porque “para Dios no hay nada imposible” y “nos da la firmeza de la que carecemos si no nos apoyamos en él”. En esta línea, Vilaplana pidió la intermediación de la Virgen del Rocío para los “Reyes, que estuvieron aquí durante la celebración de los Congresos Mariano y Mariológico (1992) y para los Príncipes, que también visitaron la parroquia de Almonte en 2006. ¡Qué Dios les asista en la nueva responsabilidad que van a asumir!”.

Las hermandades renovaron su promesa de fe. / Foto: J. Norte
Las hermandades renovaron su promesa de fe. / Foto: J. Norte

Tras la homilía llegó uno de los momentos más esperados, el de la proclamación de la fe en el dogma de la eucaristía y los dogmas marianos y la renovación del juramento sobre el Libro de Regla de la Hermandad Matriz. Para esto último, representantes de las 114 filiales desfilaron ante el altar, ratificando su fe en nombre de sus respectivas hermandades.

Continuando con el orden de la celebración, se dio paso a las peticiones, que fueron leídas por la delegada de Cultos, Manuela Martínez Espina, y el hijo del hermano mayor, José Alfonso Martínez. Entre los ruegos, destacó especialmente una petición por el alma del antiguo cura párroco de Almonte, José García Muñoz, que falleció el pasado 28 de agosto, durante el Rocío Chico.

La solemne función finalizó con la celebración de la eucaristía y la comunión de los fieles, teniendo su colofón en la interpretación de una emotiva Salve.

Altar mayor con los simpecados e insignias de las hermandades. / Foto: J. Norte
Altar mayor con los simpecados e insignias de las hermandades. / Foto: J. Norte

Programa. Continuando con el programa previsto, en la tarde de este domingo se celebrará la misa de tamborileros, carreteros y coheteros y, de nuevo al dar la medianoche, rezo del santo rosario, aunque éste será más especial pues será presidido por la Hermandad Matriz y en él participarán todas las filiales con sus simpecados e insignias, procesionando por las calles de la aldea.

En la madrugada del domingo al lunes, un año más los peregrinos asistirán al conocido como ‘Salto de la Reja’, momento en el que la Virgen ‘llama’ a sus hijos de Almonte para que la saquen el procesión y así poder estar cerca de su pueblo. Como siempre, nunca se sabe la hora en que la Blanca Paloma comenzará su recorrido ya que, como marca la tradición y argumentan los almonteños, será “cuando Ella quiera”.

La romería culminará en la mañana del 9 de junio, una vez se recoja la imagen -instante que tampoco tiene una hora fijada-, con el rezo de la Salve para despedir a la Reina de las Marismas hasta el próximo Rocío.

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