La solidaridad de los españoles

España sigue siendo líder y modelo a imitar con 35,6 donantes por cada millón de habitantes, mientras que en el global de la Unión Europea la media es de 18,8.

Donar es un acto de solidaridad. / Foto: www.presidencia.gob.mx
Donar es un acto de solidaridad. / Foto: www.presidencia.gob.mx

Antonio Gómez. En un mundo de noticias negativas, en donde todo hace suponer que en nuestra sociedad predomina la insolidaridad, en donde el bien particular prevalece sobre el bien común, en donde cada día surgen más casos de corrupción de políticos, gobernantes y particulares… a veces surgen noticias positivas en las que se vislumbra la esperanza y la ilusión de un mundo más responsable y justo.

Así lo demuestra la noticia que leí no hace mucho sobre el nivel de solidaridad de los españoles con respecto al número de trasplantes realizados en España en el 2012: este número ascendía a 4.211 casos, lo que supone un 3,7% de todos los practicados en el mundo, por lo que España sigue siendo líder y modelo a imitar con 35,6 donantes por cada millón de habitantes, mientras que en el global de la Unión Europea la media es de 18,8. Esto es debido no sólo a la eficiencia del transporte y del sistema de colaboración entre centros sanitarios, sino también a la solidaridad de los donantes que ofrecen sus órganos en vida desde la gratuidad para que puedan salvar la vida de otra persona que  ni siquiera conocen. Pero esta actitud solidaria no es solamente loable por la voluntad del donante cediendo sus órganos para salvar vidas, sino también la solidaridad de los familiares que entregan el cuerpo de un ser querido recién fallecido para que utilicen sus órganos vitales, con el fin de que lo aprovechen para otra persona que lo está esperando angustiosamente.

Realmente no somos tan insolidarios como podríamos deducir de tantas noticias de insolidaridad como aparecen en los medios de comunicación.

La solidaridad debe estar vinculada al valor de la Gratuidad, por el que no debemos  esperar, ni buscar, ni pedir nada a cambio, cuando hacemos una acción humanitaria. Pues no puede existir solidaridad si buscamos intereses propios, cuando ayudamos a alguien que nos necesite. Pero éste no es el caso que hemos expuesto anteriormente, porque cuando éstas personas se ofrecen a donar sus órganos lo hacen con total gratuidad, por tanto este hermoso acto es autentica solidaridad, por lo que como españoles, debemos estar orgullosos de ser líderes en Europa en donaciones de órganos.

Abundar en dar solamente malas noticias no aporta nada a los ciudadanos para ser más felices, sino al contrario: pueden producir frustraciones y desánimo.  Si además estas noticias no dan soluciones, ni alternativas para resolver las causas que producen,  no cabe duda que con sólo malas noticias y sin soluciones no se construye un mundo mejor.

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