Las desigualdades toman protagonismo

Es importante que ello sea así, que las desigualdades realmente importen y que haya una corriente de opinión que quiera incluirlas entre los objetivos económicos del Estado.

Enrique Lluch. Buscar buenas noticias económicas en los tiempos que corren es una labor no demasiado sencilla ni gratificante. La realidad es tozuda y los intereses electoralistas nos llevan a que sea vista a través de diferentes prismas que deforman los hechos dejando un poso de dudas e incredulidad… Por ello me encuentro abrumado ante la responsabilidad que he adquirido de escribir artículos de opinión económica en un periódico que se centra en mostrar el lado positivo de nuestra sociedad para ayudar a construir un mundo mejor. Espero conseguirlo y generar nuevas sinergias positivas que ayuden a desarrollar una economía al servicio de todas y cada una de las personas.

En esta línea creo que una de las cosas más importantes que están sucediendo en el panorama económico mundial es el protagonismo que están tomando las desigualdades en el debate económico. La opinión dominante durante las últimas décadas nos decía que las desigualdades son buenas. Que es necesario que existan para que aquellos que están peor tengan ganas de estar mejor y se vean incentivados a tomar decisiones económicas que permitan el crecimiento económico. Sin embargo, como ya he nombrado anteriormente, la realidad es tozuda y las diferencias entre los ricos y los que menos tienen no sólo se han incrementado mucho, sino que actúan no como incentivo, sino como factor de frustración para aquellos que quedan a un lado. Los más pobres no se ven incentivados a mejorar, ya que el foso que les separa de los más pudientes es tal, que no ven la manera de superarlo.

Por ello es tan importante que las desigualdades adquieran protagonismo, que realmente importen y que haya una corriente de opinión que quiera incluirlas entre los objetivos económicos del Estado. Un libro escrito por un autor francés (Thomas Piketti) que habla sobre el incremento de las desigualdades y las posibles soluciones al mismo se convierte en un éxito de ventas en EE.UU. y en otros países, Obama denuncia que el 10% más rico ya no tiene un tercio de la riqueza, sino la mitad; el foro de Davos también alerta sobre este crecimiento de las desigualdades negativo para la economía; Francisco, el Obispo de Roma, nos dice que las desigualdades no sólo son malas en sí mismas sino que son la raíz de todos los males… Comienza a aflorar un acuerdo en que hay que reducir estas desigualdades. Es sólo una tendencia incipiente, pero esperamos que no sólo llegue a España (¿para cuándo uno de nuestros ministros o nuestro presidente alertando sobre esta preocupación?) sino que comience a traducirse en medidas reales que construyan una sociedad mejor para todos.



One Response to "Las desigualdades toman protagonismo"

  1. vicente r   mayo 20, 2014 at 4:58 pm

    Muy interesante y oportuna esta primera “buena noticia”. Interesante por dos aspectos que bien señalas: por un lado por la importancia de evidenciar la desigualdad existente y llevarla así al debate público así como por la relevancia de situarla en el centro del debate teórico sobre su incidencia en el desarrollo/crecimiento. Siempre me dio que pensar el que los temas “distributivos” estuvieran relegados en los planes de estudios de economía.
    Y para mi también oportuno, pues hace pocos alguien me hablaba del éxito del libro de Picketti y lo comentábamos en relación a la centralidad de la desigualdad en al análisis económico en perspectiva histórica.

    Gracias pues por este primer artículo

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