Industria y diplomacia

España necesita un impulso muy fuerte en dos ámbitos que podrían ser generadores de empleo: el primero es la exportación de bienes y servicios y el segundo la potenciación de la I+D+i.

Vicente Vera Esteve. Antes de iniciar el contenido de esta columna es mi deseo cumplir con los protocolos de las buenas formas cuando se visita casa ajena. Desde la atalaya de Elda, cuna del calzado y vecina de Monóvar y del maestro Azorín, comienza un periodo de colaboración periodística relacionada con la ciencia económica y otras ramas sociales. Hace unos días, el dibujante Peridis, en una de sus magistrales viñetas, definía a la economía como ciencia oscura. Desde esta humilde columna trataremos entre todos de proyectar toda la luz posible para analizar con naturalidad y sencillez los comportamientos de los diferentes actores en el teatro de la vida política y económica. Estas premisas serán las que  irán definiendo las reflexiones más oportunas acerca de cada una de las decisiones que nuestros representantes vayan adoptando en su quehacer diario,  proporcionando titulares para nuestro trabajo.

Y dicho esto, damos por terminada la presentación formal. Ahora sólo queda que la luz del mediterráneo nos ilumine y podamos aportar conocimiento en esta ardua tarea que es interpretar, desde mi punto de vista, las expectativas de éxito de nuestra economía y, por lo tanto, de todos los españoles. Siempre se ha dicho que un país sería siempre reconocido y respetado cuando tanto su industria como su moneda estuviesen bien posicionadas dentro de un contexto internacional. Para estos fines, una buena diplomacia siempre ayuda mucho. Ahora mismo lo que más nos preocupa a los españoles es el desempleo, ni la inflación ni la deflación, ni nada. La inquietud la vemos en los parados jóvenes y adultos que ven su futuro social y económico en peligro. No debemos esperar ni confiar en la ayuda de papá Estado. Los únicos que son capaces de crecer y generar empleo son las empresas, las industrias que se crean en todo el territorio nacional. Lo que sí hay que favorecer es una buena gestión en las políticas de apoyo a las industrias para que inviertan más recursos en sus empresas, fomentar la participación en proyectos de I+D; la innovación es una herramienta primordial para ser más competitivos en los mercados internacionales. Además de todo esto, podríamos hablar de la factura eléctrica para las empresas y familias, con un alto coste de la energía no somos tan competitivos como nuestros vecinos.

Asimismo, es crucial la revisión de los costes sociales de contratación de trabajadores. Dado que nuestro país se encuentra muy desolado por la dureza de la crisis, la industria ha de salir más y más hacia la exportación. España posee un enorme catálogo de productos en los que tenemos ventaja comparativa en cualquier mercado. Venimos  exportando con fuerza los zapatos que fabricamos en nuestra industria zapatera; los caldos procedentes de todas las denominaciones de origen; exportamos mármol para la construcción en otros mercados emergentes; sin olvidarnos de la agricultura, tan importante y necesaria en esta tierra.

Por todo ello, ahora sí necesitamos la intervención de una buena diplomacia como decía antes. Tenemos moneda, al final el euro está fuerte y es respetado en los mercados de divisas – las iniciativas de nuestro monarca en los países árabes son un ejemplo de ello, promocionando la Marca España- y tenemos industria, acabamos de señalar que somos un país, a pesar de todo lo que ha caído, con una industria bien posicionada.

España necesita un impulso muy fuerte en dos ámbitos que podrían ser generadores de empleo. El primero es la exportación de bienes y servicios: se necesita emular la estrategia de los italianos con su made in Italy, debemos incrementar la presencia del made in Spain en todos los rincones del mundo. En segundo lugar potenciar la I+D+i, pero de verdad y no sólo pregonando su necesidad en los discursos y foros donde se inaugura alguna actividad empresarial. Aumentando sensiblemente los presupuestos, no para subvencionar, sino para concienciar a los industriales que todavía no la han practicado y tomen conciencia de su relevancia empresarial. Les animo a que tomen contacto con la web de CDTI y se sumerjan en la Fundación COTEC, en ambas plataformas encontrarán todo sobre la innovación.

 También puedes seguir a Vicente Vera en www.quemarropa.net

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