La exposición de la Sábana Santa en Zaragoza se prorroga hasta el 11 de mayo

La muestra, que iniciará a mediados de mayo una ruta itinerante por América, hace un recorrido histórico por todo lo acontecido en torno al objeto.

La muestra podrá contemplarse unos días más en Zaragoza. / Foto: facebook.com/mudizaragoza
La muestra podrá contemplarse unos días más en Zaragoza. / Foto: facebook.com/mudizaragoza

Europa Press. La exposición de la Sábana Santa que acoge el desde el pasado 1 de febrero el Museo Diocesano de Zaragoza se prorroga hasta el próximo 11 de mayo por motivos de afluencia de público y para poder atender las solicitudes de visitas.

Cuando concluya en Zaragoza, se trasladará a México, donde comenzará un periplo por América. La muestra, que estaba previsto que cerrara este miércoles, 30 de abril, hace un recorrido histórico por todo lo que ha acontecido en torno a la Sábana Santa.

Con esta finalidad, se exhiben algunas piezas destacadas, como una lanza romana de Palestina y una escultura que reproduce, a partir de la imagen de la Sábana y en tamaño natural, el cuerpo de Jesucristo. En total, hay más de 50 piezas originales.

La Sábana Santa es un trozo de lino viejo de 4,30 por 1,1 metros, manchado de sangre, con una imagen del cuerpo de un hombre con signos de tortura, que los cristianos atribuyen a Jesús de Nazaret y que los estudios forenses han demostrado que se corresponden con los datos de la coronación, flagelación, lanzada y crucifixión de Jesucristo.

La muestra se divide en 12 salas y la visita dura unos 55 minutos. A través de las piezas y de una audio-guía –disponible en cinco idiomas– se narra en forma de historia qué es la Sábana Santa, abordando diferentes aspectos, desde el numismático, al arqueológico, artístico, histórico, forense y científico.

Otras piezas. Entre las piezas que se pueden contemplar, hay tres trozos de la Sábana Santa, uno de ellos con sangre humana, ubicados en tres relicarios del siglo XVIII. Asimismo, se expone una escultura del artista Juan Manuel Miñarro reproduce a tamaño natural el cuerpo de la Sábana Santa, la primera de estas características que se ha hecho.

También hay 30 monedas de la misma época en que vivió Jesús de Nazaret, que podrían corresponderse con las que recibió Judas de los miembros del Sanedrín por llevarles hasta el lugar donde podían apresar a Jesús.

La exposición también cuenta con un facsímil, autorizado por Benedicto XVI, que imita la Sábana Santa, utilizando la misma textura y calidad que el original. También se pueden contemplar dos monedas bizantinas, una de ellas la primera en la que aparece el rostro de Jesucristo, del siglo VII, y otra del siglo VIII.

Además, la muestra ofrece un sepulcro reconstruido a escala real, igual que en el que se enterró a Jesucristo, realizado a partir de estudios arqueológicos y analiza tanto el Santo Sudario de Oviedo, que según la tradición cristiana cubrió el rostro de Jesús tras su muerte en la cruz, como la Sábana Santa, que pudo envolver su cuerpo.

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